FED|05 de octubre de 2021

La FED pondrá en marcha el proyecto del dólar digital

La Fed avanza con su proyecto de crear un dólar digital. Enteráte las implicancias que tiene esto para el mundo financiero.

Por Simón Salas Seeber

 

Según el Wall Street Journal, la Fed se prepara para iniciar la revisión de una posible moneda digital del banco central.

 

El diario reveló que los funcionarios publicarán un documento esta semana y solicitarán comentarios del público, aunque es poco probable que decidan pronto sobre la criptomoneda respaldada por el gobierno.

 

Esta moneda de la Fed sería emitida y respaldada por el banco central de Estados Unidos, una entidad gubernamental, al igual que los billetes y monedas de papel estadounidenses.

 

Sus defensores afirman que un dólar digital de la Reserva Federal podría agilizar y abaratar el movimiento de dinero en el sistema financiero, incorporar a él a personas que carecen de cuentas bancarias y proporcionar una forma eficaz de que el gobierno distribuya la ayuda financiera.

 

Uno de las preocupaciones que incitan a los funcionarios a desarrollar este tipo de activo es la ausencia de un equivalente digital al dólar -con tiempos de procesamiento y liquidación rápidos para las operaciones internacional- lo cual podría poner en entredicho el estatus dominante de la divisa como moneda de reserva y hacer más atractivas otras monedas digitales, como el yuan digital chino.

 

Según datos del Fondo Monetario Internacional, el dólar representaba el 59% de las reservas mundiales de divisas en mayo de 2021.

 

Pero, ¿Qué es una moneda digital respaldada por un Banco Central? 

 

Una moneda digital del banco central (CBDC) es el formato virtual de una moneda fiduciaria para una determinada nación o región. Es un registro electrónico o ficha digital de la moneda oficial y es emitida y regulada por su autoridad monetaria.

 

Las principales ventajas de las CBDC son que pueden simplificar la aplicación de la política monetaria y fiscal y promover la inclusión financiera en una economía al incorporar a los no bancarizados al sistema financiero. El uso del efectivo ha ido descendiendo en los últimos años, y los gobiernos creen que es el momento de empezar a eliminarlo.

 

Las desventajas de los CBDC son varias: la emisión y control siguen siendo completamente centralizados, con todo el poder aún del lado de los Bancos Centrales, lo que las posiciona por detrás de las criptomonedas públicas (especialmente Bitcoin).

 

Las cuestiones legales y reglamentarias relativas a las CBDC también son una incógnita. ¿Cuál será el papel de estas monedas en una economía y quién las regulará? La aplicación real de esta tecnología será gradual, ya que necesita un marco regulatorio aún inexistente y una dinámica operatoria que no tiene precedentes.

 

Otra de las desventajas es que estas pueden erosionar la privacidad de los ciudadanos, que cada vez se inclinan más a activos más privados como el Bitcoin. Andreas Antonopulos, experto en criptomonedas y blockchain, cree que las monedas digitales de los bancos no ofrecen muchos beneficios:

 

"Las monedas del gobierno serán básicamente muy poco diferentes de lo que son hoy, tal vez un poco más descentralizado de lo que eran antes, un poco menos sujeta a los tipos de corrupción extrema y la falta de transparencia de lo que eran antes, y tal vez una ligera mejora en la infraestructura tecnológica, pero arquitectónicamente en términos de quién tiene el control y quién tiene el poder en el sistema, sucederá exactamente lo mismo que con las monedas de hoy" declaró en 2019.

 

Hasta la fecha, ningún país ha lanzado oficialmente una moneda digital respaldada por el banco central. Muchos bancos centrales han puesto en marcha programas piloto y proyectos de investigación destinados a determinar la viabilidad y utilidad de una CBDC en su economía.

 

China pareciera ser el país más avanzado en este sentido, ya que ha sentado las bases y ha iniciado un proyecto piloto para la introducción de un yuan digital.