Wall Street|09 de mayo de 2022

Aunque no haya recesión, Goldman Sachs proyecta una caída accionaria

Para el banco, seguirá habiendo volatilidad hasta que se solucione el tema de la inflación.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

Varios bancos de inversión y analistas de Wall Street siguen creyendo que, más temprano que tarde, habrá una recesión en la economía estadounidense que impulse a la baja los precios de las acciones. Sin embargo, Goldman Sachs cree que las cotizaciones caerán incluso si la recesión no llega.

 

En concreto, un equipo de estrategas dirigidos por David Kostin remarcó que "el mejor de los escenarios para la economía, y, eventualmente, para los precios de las acciones, probablemente implique un periodo continuo de rendimientos limitados del mercado de acciones".

 

"Los riesgos en torno a las valoraciones de las acciones están sesgados a la baja incluso en nuestro escenario base, no recesivo", explicaron los especialistas.

 

Desde los máximos históricos alcanzados hace unos meses hasta la actualidad, el S&P 500 ya cayó más de un 16%, mientras que el Nasdaq 100 retrocedió alrededor de un 26% y el Dow Jones, cerca de un 12%. A su vez, la inflación no para de marcar nuevos récords. En marzo, alcanzó un 8,5% interanual, llegando a niveles no vistos en más de cuatro décadas.

 

En este contexto, la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed), decidió aumentar las tasas de interés en dos ocasiones: primero, un 0,25%; luego, un 0,5%. El objetivo es llevar la tasa de referencia hasta un grado que sirva para controlar la suba de precios de la economía real.

 

Debido a este escenario, Goldman Sachs cree que "las oscilaciones seguirán siendo grandes hasta que se aclare el camino de la inflación" y que "las condiciones financieras más estrictas y la escasa liquidez del mercado dificultan argumentar a favor de un repunte a corto plazo similar al de finales de marzo".

 

No obstante, ya anteriormente el reconocido banco de inversión había pronosticado otros dos escenarios para el mercado, siendo uno de ellos positivo. Kostin y su equipo desarrollaron que también podría suceder que los precios de los bienes y servicios de la economía real comiencen a retroceder más rápido de lo esperado, lo que se traduciría en menores aumentos de tasas de interés por parte de la Fed. Así, el costo de las acciones sería menor y habría un repunte en las cotizaciones de las mismas, lo que llevaría al S&P 500 hasta los 5.500 puntos, aproximadamente.