La CNV autorizará a las sociedades de Bolsa a recibir dólares del colchón para invertir
Con una resolución de la CNV, el Gobierno busca que ahorros fuera del circuito formal se canalicen hacia inversiones, fondos y proyectos productivos, incluso a través del mundo cripto.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció una actualización de las reglas del mercado de capitales que apunta a tentar a los ahorristas argentinos a sacar los dólares que tienen guardados y volcarlos al sistema financiero. La novedad llega de la mano de una resolución de la Comisión Nacional de Valores (CNV), que habilita a agentes bursátiles y plataformas de activos virtuales a captar esos fondos mediante distintos instrumentos de inversión.
La medida quedó formalizada con la Resolución General 1108, que adapta la normativa de la CNV a la llamada Ley de Inocencia Fiscal y su decreto reglamentario. En la práctica, lo que se busca es que los agentes de liquidación y compensación y los proveedores de servicios de activos virtuales —donde aparecen los exchanges cripto— puedan ofrecer fondos variados para que los ahorristas inviertan de manera más sencilla y con menos trabas.
En la misma sintonía, desde la CNV remarcaron que el ingreso de dinero y activos al circuito formal es central para darle más volumen y profundidad al mercado de capitales argentino. La apuesta oficial es que, con reglas más claras y flexibles, una parte del ahorro que hoy está fuera del sistema encuentre un canal atractivo para incorporarse.
Desde el sector privado, algunos referentes destacaron el alcance de la decisión. Señalan que facilitar el ingreso del ahorro informal al sistema puede ampliar la base de inversores, mejorar el acceso al financiamiento y generar un círculo virtuoso: más crédito, más inversión y más empleo. En un contexto de escasez de dólares y necesidad de reactivar la economía, cualquier herramienta que sume profundidad al mercado es vista con buenos ojos.
En el Gobierno confían en que esta movida ayude a cambiar hábitos arraigados y a reconstruir la confianza, uno de los grandes desafíos pendientes. La expectativa es que, si el ahorro empieza a moverse dentro del sistema, también se fortalezca el crédito al sector privado y se genere un impacto positivo en la actividad.
El desafío, reconocen puertas adentro, será convencer a los ahorristas de que esta vez las reglas no volverán a cambiar. Sin esa señal de previsibilidad, admiten, los dólares seguirán durmiendo en cajas de seguridad y colchones, lejos de la inversión productiva que el Ejecutivo quiere impulsar.
