El petróleo vuelve a subir por la tensión entre Estados Unidos e Irán
El temor a un posible choque militar en Medio Oriente sacude a los mercados y empuja al alza a los principales precios internacionales del crudo.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
Los precios internacionales del petróleo arrancaron este jueves en alza, con los mercados en estado de alerta ante la posibilidad de un enfrentamiento militar entre Estados Unidos e Irán. El escenario geopolítico volvió a meterse de lleno en la cotización del crudo y generó movimientos fuertes desde las primeras operaciones.
El barril de Brent, referencia clave para Europa, sube alrededor de 1,05% y se negocia en torno a los 71 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), el indicador que sigue de cerca el mercado estadounidense, avanza un 1,06% y ronda los 65,8 dólares por barril. Ambos valores vienen de una jornada previa muy agitada.
De hecho, tanto el Brent como el WTI habían cerrado el miércoles con subas superiores al 4%, tocando sus niveles más altos desde fines de enero. En las mesas de operaciones empezó a pesar cada vez más la chance de que un conflicto armado complique el abastecimiento global de petróleo.
Medios estatales iraníes informaron que el país habría bloqueado el paso por algunas horas el martes, aunque no quedó claro si luego la navegación se normalizó por completo. A eso se sumó un aviso oficial de Irán sobre posibles lanzamientos de cohetes en el sur del país durante este jueves, lo que alimentó todavía más la incertidumbre.
En paralelo, Estados Unidos reforzó su presencia militar en la región con el despliegue de buques de guerra cerca de la costa iraní. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, reconoció que Washington evalúa si seguir por la vía diplomática con Teherán o avanzar hacia “otra alternativa”. Al mismo tiempo, el presidente Donald Trump analiza distintos escenarios, incluida una eventual acción militar.
Desde la Casa Blanca señalaron que en los últimos días hubo algunos avances en las conversaciones mantenidas en Ginebra entre ambas partes, aunque admitieron que todavía persisten diferencias importantes. Esa falta de definiciones claras mantiene a los mercados en vilo y explica la volatilidad del crudo.
Como dato adicional, las últimas cifras del Instituto Estadounidense del Petróleo (API) mostraron que las reservas de crudo, gasolina y destilados en Estados Unidos cayeron la semana pasada, cuando los analistas esperaban un aumento. Esa baja inesperada también aportó presión alcista a los precios.
Con este combo de tensión política, riesgo en el suministro y señales mixtas desde los inventarios, el petróleo vuelve a ocupar un lugar central en la agenda económica global. Los inversores siguen de cerca cada novedad desde Medio Oriente, sabiendo que cualquier chispa puede mover, y mucho, el tablero energético mundial.
