El FMI aprueba la reforma laboral y pide cuidar el impacto del cambio
El organismo respaldó el proyecto que se debate en Diputados y sostuvo que puede ayudar a generar empleo y bajar la informalidad. También apoyó la apertura comercial, aunque advirtió sobre los costos en la economía real.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
A pocas horas de que la Cámara de Diputados empiece a discutir la reforma laboral, el Fondo Monetario Internacional salió a bancar la iniciativa del Gobierno. Desde Washington interpretaron que los cambios pueden servir para achicar el trabajo en negro y motorizar la creación de empleo, aunque dejaron una advertencia: la transición hacia una economía más abierta puede tener costos que habrá que administrar con cuidado.
El respaldo llegó este jueves a través de la vocera del organismo, Julie Kozack, quien destacó que la Argentina sigue avanzando con reformas estructurales. En ese marco, mencionó las medidas en el mercado laboral que apuntan a reducir la informalidad y, sobre todo, a generar más puestos de trabajo registrados.
Durante la conferencia, Kozack evitó meterse de lleno en la polémica por la suspensión de la actualización del índice de inflación, un tema que derivó en la salida de Marco Lavagna del INDEC. La portavoz se limitó a remarcar que el Fondo está comprometido con la calidad y la transparencia de las estadísticas oficiales, sin aclarar si la decisión fue consensuada o unilateral.
En relación al programa económico, explicó que la revisión de metas todavía está en marcha y que no hay fechas definidas para el próximo desembolso. La misión técnica ya terminó su paso por Buenos Aires, pero el diálogo sigue de manera virtual para cerrar los números pendientes.
Otro punto que celebró el Fondo fue el avance en materia comercial. Kozack valoró los acuerdos alcanzados con Estados Unidos y con la Unión Europea, en el marco del Mercosur. Según dijo, abrir la economía y atraer inversiones va en la dirección correcta, aunque insistió en que será clave amortiguar los efectos negativos que puedan aparecer en el corto plazo.
En ese sentido, el FMI subrayó que el desafío para el Gobierno será encontrar la manera de mitigar los costos de la transición, especialmente en sectores sensibles de la economía real que pueden verse afectados por la competencia externa.
En cuanto a las cuentas externas, el organismo respaldó la estrategia del Banco Central de la República Argentina para recomponer reservas. Kozack destacó las compras diarias de divisas y señaló que sirven tanto para cumplir compromisos de deuda como para reconstruir un colchón que le dé mayor estabilidad al país. Hasta ahora, el Central ya acumuló más de 2.100 millones de dólares.
Por último, la vocera insistió en que sostener la acumulación de reservas, junto con el ancla fiscal del déficit cero, será clave para recuperar el acceso al financiamiento y enfrentar mejor eventuales sacudones externos. En el Fondo creen que el rumbo general es el correcto, pero remarcan que el camino recién empieza.
Con la reforma laboral a punto de entrar en debate y la negociación con el FMI todavía abierta, el Gobierno enfrenta semanas decisivas. Lo que se vote en el Congreso y cómo se implementen los cambios será determinante para sostener el respaldo internacional y, al mismo tiempo, contener el impacto puertas adentro.
