JP Morgan recomendó vender bonos del Tesoro: los detalles
El informe concluyó que mantener posiciones largas en títulos de deuda a corto plazo es menos atractivo en el contexto actual.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
Los estrategas de JPMorgan Chase & Co. recomendaron vender bonos del Tesoro estadounidense a dos años como una jugada “táctica”, basándose en un panorama económico que consideran más sólido de lo que muchos inversores anticipan y que complicará los recortes agresivos de tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed).
El informe, dirigido por el equipo de estrategia de tasas de interés del banco, concluyó que mantener posiciones largas en títulos de deuda a corto plazo es menos atractivo en el contexto actual, dado que la economía estadounidense muestra fundamentos robustos y menor probabilidad de que el banco central reduzca el costo del dinero con rapidez. Esta visión técnica lleva a los estrategas a preferir una posición de venta de bonos del Tesoro a dos años, con la expectativa de que sus precios podrían caer y las rentabilidades subir si la Fed no recorta tasas tan pronto como el mercado espera.
Según el análisis de JPMorgan, los cimientos de la economía son fuertes, con crecimiento del empleo y presión inflacionaria persistente que podrían limitar la capacidad del nuevo presidente de la Fed para implementar recortes agresivos de tasas en el corto plazo. Esto, explican, reduce la probabilidad de que los precios de los bonos a corto plazo suban significativamente y, por ende, favorece apostar a la baja en esos títulos como una operación de cobertura o especulación táctica.
En el mercado, los operadores ya están ponderando las expectativas sobre la política monetaria: muchos participantes descuentan al menos un recorte de 0,25 puntos porcentuales en julio, seguido de otro recorte antes de fin de año. Sin embargo, desde JPMorgan sostienen que, mientras los datos de inflación y empleo sigan mostrando resiliencia, las tasas del tramo corto de la curva difícilmente caigan de manera significativa desde los niveles actuales, lo que justificaría su recomendación de venta de estos bonos.
La recomendación de vender bonos del Tesoro a dos años se ubica en un momento clave para los mercados, justo antes de la publicación de datos de inflación cruciales, que podrían reafirmar o contradecir las previsiones de los estrategas. El resultado de ese informe será observado de cerca por los inversores, ya que podría cambiar las expectativas sobre la ruta de la política monetaria en Estados Unidos y, por ende, la dirección de los precios de los bonos.
