La capacidad instalada en la industria cayó al 53,8% en diciembre, el nivel más bajo desde 2024
El uso de la capacidad productiva sufrió su tercer descenso mensual consecutivo en diciembre de 2025, reflejando la persistente crisis industrial agravada por factores globales y locales.
La industria manufacturera del país enfrenta un momento crítico, tras registrar en diciembre de 2025 su tercer mes consecutivo de caída en el uso de la capacidad instalada, que quedó en 53,8%, el nivel más bajo desde 2024. Este descenso evidencia la dificultad que atraviesan las empresas para consolidar una recuperación económico-financiera, afectadas por la crisis global, la pérdida de competitividad y una cadena de suministros todavía inestable.
Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), la ocupación de la capacidad productiva disminuyó un 56,7% respecto a diciembre del año anterior, lo que coloca a varios sectores manufactureros en una posición desfavorable para enfrentar los retos del próximo año. El refinamiento del petróleo destacó con un uso de capacidad del 87,1%. Mientras que las industrias de papel y cartón, alimentos y bebidas, y productores químicos también mostraron una resistencia relativa en medio de la crisis.
Por el contrario, la metalmecánica, salvo el sector automotriz, experimentó un fuerte deterioro con una caída del 38,9% en capacidad utilizada. Sectores clave como electrodomésticos y maquinaria agrícola sufrieron retrocesos del 43% y 22,9% respectivamente, lo que pone en alerta a estas ramas industriales.
En un contexto adverso, las industrias metálicas básicas mostraron un repunte alentador impulsado por un aumento significativo en la producción de acero. La utilización de su capacidad llegó al 57,5%, con un incremento del 11,9% en la fabricación de acero crudo, según informó la Cámara Argentina del Acero.
Analistas advierten que sin medidas urgentes, la caída podría profundizarse, afectando empleo y exportaciones. El sector reclama mayor apoyo estatal y políticas que incentiven la inversión y la innovación para revertir esta tendencia negativa.
El Gobierno anunció un plan de estímulo para el sector, que incluye incentivos fiscales y financiamiento a tasas preferenciales. Sin embargo, expertos señalan que la recuperación dependerá también de la estabilidad macroeconómica y la mejora en el acceso a insumos importados.
Aseguran que las perspectivas para el primer trimestre de 2026 no son alentadoras, ya que persisten la incertidumbre económica y la baja demanda interna. Empresarios advierten que sin mayor estímulo, la producción podría seguir contrayéndose, afectando la recuperación del sector.
