El FMI cerró su visita al país con señales alentadoras y dejó abierta la puerta a nuevos dólares
El organismo dio por terminada la segunda revisión del acuerdo con la Argentina y destacó avances en las charlas con el equipo económico. Ahora, la atención pasa por las reservas y un posible desembolso clave.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
La misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) puso punto final a su paso por la Argentina, en el marco de la segunda revisión del programa por USD 20.000 millones que se firmó en abril de 2025. Durante varios días, los enviados del organismo mantuvieron reuniones con el equipo económico que lidera Luis Caputo, con un balance que, puertas adentro, fue leído como positivo.
Desde el Fondo dejaron trascender que los encuentros dejaron buenas sensaciones y que hubo avances concretos en la hoja de ruta acordada. “Las conversaciones fueron productivas y van a seguir en los próximos días”, señalaron fuentes del organismo que conduce Kristalina Georgieva, al dar por concluida la visita de la delegación encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi.
Los técnicos del FMI llegaron al país el 5 de febrero y, además de reunirse con funcionarios del Ministerio de Economía, mantuvieron contactos con distintos actores para evaluar el panorama macro. En la agenda estuvieron dos temas centrales: el cumplimiento del objetivo fiscal previsto para 2026 y la acumulación de reservas internacionales netas por parte del Banco Central de la República Argentina.
En el Palacio de Hacienda también hicieron una lectura favorable del encuentro más importante, que tuvo lugar el martes pasado y se extendió durante buena parte del día. Tras esa reunión, la comitiva del Fondo se retiró del Ministerio sin hacer declaraciones públicas, aunque el clima general fue de cauteloso optimismo.
Reservas y un desembolso en el radar
La visita del FMI se dio en un momento clave para el Gobierno, que apunta a conseguir un nuevo waiver y a renegociar la meta de reservas. Esos dos pasos son indispensables para destrabar un desembolso de unos USD 1.000 millones que, en la city, muchos dan casi por hecho, aunque todavía no hay confirmación oficial.
De todos modos, desde que arrancó la fase 4 del programa monetario, a comienzos de enero, el BCRA logró revertir la tendencia: ya compró más de USD 2.000 millones y encadenó 29 ruedas seguidas con saldo positivo. La entidad que encabeza Santiago Bausili estima que a lo largo del año podría sumar entre USD 10.000 y USD 17.000 millones a las arcas.
En paralelo a las negociaciones, el Gobierno tuvo que hacer frente en febrero a un vencimiento con el FMI por más de USD 800 millones, luego de haber cancelado pagos por unos USD 4.200 millones a otros acreedores a principios de año. Caputo explicó que ese compromiso se cubrió mediante la compra de Derechos Especiales de Giro (DEGs) a Estados Unidos, una operatoria habitual dentro del esquema del Fondo.
Los DEGs son un activo internacional que creó el FMI y que funciona como una especie de moneda de reserva entre los países miembros. Su valor se calcula a partir de una canasta de divisas fuertes y se utilizan tanto para pagos como para reforzar reservas. En el Gobierno remarcan que este tipo de mecanismos permiten cumplir con los vencimientos sin desarmar la estrategia financiera de corto plazo.
Hacia adelante, el foco estará puesto en cómo evolucionan las reservas y en la definición final del staff del FMI. Si las conversaciones siguen en buen clima y se ajustan las metas, el desembolso podría llegar más temprano que tarde, dándole algo de aire al frente externo y sumando una señal política y financiera que el Ejecutivo considera clave para el año en curso
