Bitcoin cotiza en torno a los u$s 67.000 a la espera del dato de inflación de EE:UU
Bitcoin y el resto del panel cripto operan con números en rojo, sin sobresaltos pero con cautela, mientras los inversores esperan una señal clave desde Washington.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El mercado de las criptomonedas atraviesa una rueda tranquila, aunque con mayoría de bajas. El Bitcoin sube alrededor de 1,5% y se mueve en la zona de los u$s67.000, estirando la corrección después de haber tocado los u$s70.000 a comienzos de la semana. No es una caída brusca, pero sí una señal de enfriamiento tras el último impulso.
Ethereum cede cerca de 1,6%, para ubicarse apenas por debajo de los u$s2.000. El resto de las principales altcoins también opera en terreno negativo: BNB pierde casi 3%, Solana afloja algo más del 2% y XRP muestra un retroceso similar. Todo el tablero se tiñe de rojo claro, sin derrumbes, pero sin fuerza para rebotar.
El contexto no ayuda a tomar riesgos. Luego del fuerte sacudón que sufrió Bitcoin en los últimos meses —con una baja acumulada cercana al 40% en menos de un año—, los inversores siguen muy atentos a los datos que llegan desde Estados Unidos. En los últimos días se conocieron cifras de empleo que mostraron un mercado laboral todavía firme, con más puestos de trabajo y una tasa de desempleo que volvió a bajar.
“A pesar de que Bitcoin (BTC) cotiza por debajo de los US$ 69 mil y se acerca al límite inferior del rango de consolidación, algunas señales sugieren una posible estabilización en el corto plazo. La demanda institucional muestra una leve recuperación. Si este flujo se mantiene o gana fuerza, podría ofrecer soporte al precio y reducir la presión vendedora" sostuvo Carolina Gama, country manager de Bitget.
"Por otro lado, los indicadores técnicos apuntan a un sesgo más cauteloso. El RSI diario en 32 continúa avanzando hacia la zona de sobreventa, lo que indica que el momento bajista aún predomina. Al mismo tiempo, el MACD presenta un cruce bajista, reforzando la perspectiva de continuidad de la tendencia descendente en el corto plazo" remarcó la analista de Bitget.
A eso se sumó un clima más pesado en Wall Street, donde reaparecieron los miedos vinculados al avance de la inteligencia artificial y su impacto en el sector tecnológico. Esa inquietud se tradujo en ventas en acciones de software y terminó contagiando, en parte, al universo cripto, que suele moverse al ritmo del apetito global por el riesgo.
Si el número muestra una inflación más controlada, el mercado podría empezar a descontar una postura más flexible del banco central, con tasas estables o incluso recortes más adelante. Eso, en general, suele ser un empujón para los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas. Por ahora, manda la prudencia y el mercado prefiere esperar antes de volver a acelerar.
