Este Cedear petrolero anticipa caída en ganancias por baja del crudo, pero sube la producción

La empresa estima un segundo trimestre con menores ingresos por la baja del precio del petróleo y el gas, aunque su producción superó lo previsto. 

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Viernes 11 de julio del 2025 a las 3:55 pm

 

La petrolera BP (British Petroleum) avisó que sus resultados del segundo trimestre, que se conocerán el próximo 5 de agosto, llegarán con luces y sombras. Por un lado, se vio golpeada por los precios más bajos del petróleo y el gas; pero por el otro, su nivel de producción terminó siendo más alto de lo que la propia compañía había calculado.

 

En un comunicado que difundió este viernes, BP señaló que el precio promedio del crudo durante el trimestre fue de 67,88 dólares por barril, contra los 75,73 dólares del trimestre anterior. Esta baja se explica en parte por la decisión de la OPEP+ de empezar a revertir los recortes de producción que venía aplicando desde hace tiempo: en abril, los países miembros y aliados como Rusia empezaron a liberar parte de los 2,17 millones de barriles diarios que tenían restringidos.

 

En el segmento de gas y energías de baja emisión, BP proyecta una caída de entre 100 y 300 millones de dólares respecto al trimestre anterior. Y en el área de producción de petróleo, ese impacto sería aún mayor: entre 600 y 800 millones de dólares. De todos modos, desde la compañía remarcaron que el comercio de petróleo fue fuerte, y que el negocio de comercialización de gas se mantuvo en línea con lo habitual.

 

Por el lado positivo, BP informó que los márgenes de refinación mejoraron: pasaron de 15,2 a 21,1 dólares por barril, lo que generará un extra de entre 300 y 500 millones de dólares en su división de clientes y productos. Eso, pese a que hubo más actividad de mantenimiento en las plantas. El buen desempeño en refinación ayudó a amortiguar el golpe por el lado de los precios.

 

Otro dato a favor: la producción de petróleo y gas fue mayor en comparación con el primer trimestre, donde había alcanzado los 2,24 millones de barriles equivalentes por día. El principal motor de ese crecimiento fue el negocio onshore en Estados Unidos. Anteriormente, BP había anticipado una producción más bien estable, sin subas destacadas.

 

También se espera una leve baja en la deuda neta, que actualmente ronda los 27 mil millones de dólares. Nada revolucionario, pero suma a la estrategia de saneamiento financiero que viene desplegando la firma desde hace años.

 

A modo de comparación, Shell —el principal competidor europeo de BP— avisó esta misma semana que sus ganancias trimestrales van a estar débiles, en especial por un mal desempeño en su área de gas integrado y por pérdidas en los sectores de productos químicos. En ese sentido, BP parece haber manejado mejor el frente comercial, aunque la presión por los precios bajos se sintió en toda la industria.

 

De cara al futuro inmediato, lo que ocurra con la OPEP+ y los movimientos del mercado asiático serán clave. Si el precio del barril logra estabilizarse o repuntar, BP podría cerrar el año con balances más sólidos. Pero si la tendencia a la baja persiste, los márgenes empezarán a apretarse cada vez más, incluso con buena producción.

 

Además, la empresa está bajo la lupa de los inversores, que observan con atención cómo equilibra su negocio tradicional con la transición hacia energías limpias. En ese sentido, el menor ingreso en el segmento de baja emisión puede generar ruido en el mercado, aunque BP insiste en que su hoja de ruta hacia la descarbonización sigue firme.

 

La gran incógnita es si la compañía puede mantener su ritmo productivo sin comprometer sus planes ambientales y sin que le tiemble el pulso financiero. Por ahora, BP juega a dos puntas: produce más, pero también se prepara para lo que viene. El 5 de agosto, los números dirán si la jugada le salió bien.
 

 

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