La City se prepara para 2027: más dólares, menos pesos y tasas en alza

La calificadora FIX anticipa que la cercanía de las presidenciales podría acelerar la dolarización de carteras, poner presión sobre el tipo de cambio y las reservas y obligar al Banco Central a subir las tasas para contener la demanda de divisas. Incluso contempla tensión cambiaria en un escenario de continuidad del oficialismo.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 1 hora

El calendario electoral de 2027 empieza a meterse de lleno en las cuentas de la City y aparece como uno de los principales desafíos que tendrá por delante el programa económico de Luis Caputo. FIX SCR, la calificadora local vinculada a Fitch Ratings, advierte que a medida que se acerquen las elecciones presidenciales empresas y ahorristas podrían aumentar su cobertura en dólares, generando presión sobre el mercado cambiario y las reservas del Banco Central.

 

El dato tiene particular relevancia porque forma parte del escenario base de la calificadora, que supone una continuidad del oficialismo y una reelección de Javier Milei sin grandes sobresaltos políticos. Aun bajo esa hipótesis, FIX considera que la dinámica propia de una elección presidencial llevará a los inversores a reducir su exposición al peso y buscar mayor protección en moneda dura.

 

El fenómeno tendría un antecedente cercano. Durante 2025, la incertidumbre política contribuyó a generar episodios de mayor demanda de dólares y tensión cambiaria. Según FIX, una dinámica similar podría repetirse durante el próximo proceso electoral.

 

En su escenario central, la calificadora calcula que el dólar terminaría 2027 en torno a los $2.071, un 26,5% por encima del nivel previsto para diciembre de 2026. Al mismo tiempo, estima que el Banco Central deberá recurrir nuevamente a una política monetaria más restrictiva durante los períodos de mayor presión cambiaria.

La tasa TAMAR, en consecuencia, tendría un promedio del 26,8% durante 2027, aunque con posibles saltos en los momentos de mayor incertidumbre. La lógica es conocida: encarecer el costo de desprenderse de los pesos mediante tasas más altas para moderar la búsqueda de dólares y evitar que la presión cambiaria se intensifique.

 

Un escenario político más complicado

 

El panorama cambia de manera considerable si el Gobierno llega a las elecciones con un respaldo político más debilitado. En ese caso, FIX contempla una dolarización más fuerte de las carteras, mayor utilización de reservas y tasas de interés bastante más elevadas.

 

Bajo esa hipótesis, el dólar podría terminar 2027 en $2.256, mientras que la inflación alcanzaría el 26,6% y la TAMAR tendría un promedio anual del 33%. La diferencia entre ambos escenarios muestra el peso que la incertidumbre política puede volver a tener sobre las variables financieras.

 

El escenario que plantea FIX pone el foco en una cuestión central para el programa de Caputo: cuántas reservas tendrá acumuladas el Banco Central cuando la carrera electoral entre en su etapa más intensa.

 

La presión sobre el dólar no necesariamente dependerá únicamente del resultado de la elección. Para la calificadora, la propia proximidad de los comicios puede llevar a empresas e inversores a aumentar su cobertura en moneda extranjera, obligando al Gobierno a utilizar las tasas y, eventualmente, las reservas para evitar una aceleración del tipo de cambio.

 

La City empieza así a incorporar números concretos a un riesgo que todavía parece lejano, pero que ya forma parte de las proyecciones financieras. Incluso suponiendo continuidad del oficialismo, FIX prevé un escenario de mayor demanda de dólares y tasas más altas a medida que se acerquen las presidenciales.

 

El desafío para Caputo será, en ese contexto, llegar a 2027 con un nivel de reservas suficientemente sólido como para atravesar el período electoral sin que la dolarización de carteras termine trasladándose con fuerza al tipo de cambio y, posteriormente, a los precios.

 

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