El desempleo subió levemente a 7,9% en el segundo trimestre, según el Indec
El Indec reportó un aumento de 0,1 puntos porcentuales en la tasa de desempleo respecto al trimestre anterior, con un crecimiento de la informalidad laboral y una tasa de actividad en alza.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la tasa de desempleo en Argentina alcanzó el 7,9% durante el segundo trimestre de 2026, marcando una leve suba de 0,1 puntos porcentuales respecto al primer trimestre y un incremento de 0,3 puntos en comparación con el mismo período del año anterior. Este aumento, aunque pequeño, no representa una variación estadísticamente significativa según el Indec, que realiza su relevamiento en 31 aglomerados urbanos del país. En estos territorios se contabilizaron alrededor de 1,2 millón de desocupados en el cuarto trimestre, mientras que proyectando a toda la población nacional, estimada en 47,5 millones, el número de desempleados asciende a 1.834.972 personas, es decir, 34.342 más que en el trimestre previo.
El Indec también reportó que la tasa de actividad creció a 48,9%, un alza de 0,8 puntos porcentuales respecto al segundo trimestre de 2025, cifra que sí es estadísticamente significativa. En cambio, la tasa de empleo se mantuvo estable en 45% sin cambios relevantes en la comparación interanual.
Un fenómeno relevante que se destaca en el informe es el aumento de la informalidad laboral. La proporción de personas ocupadas con empleo informal subió al 45%, frente al 43,2% registrado un año atrás. En números absolutos, esto representa 6,10 millones de trabajadores informales en los aglomerados urbanos, lo que implica un aumento de aproximadamente 348.000 personas respecto al segundo trimestre de 2025.
El informe oficial incorporó además una nueva sección con datos sobre informalidad según distintos perfiles. Se observa que la participación de los cuentapropistas en el empleo informal creció del 34,3% al 37,3% en un año. Por su parte, la subocupación, definida como quienes trabajan menos de 35 horas semanales y buscan aumentar su jornada laboral, se ubicó en el 11,5%.
El economista Jorge Colina, director del Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (Idesa), explicó que la cantidad de desempleados en los 31 grandes aglomerados aumentó en 73.000 personas, mientras que el empleo total creció en 265.000. Sin embargo, detalló que este crecimiento se compone de una caída de 60.000 asalariados registrados y un aumento de 330.000 empleos informales, mayormente como cuentapropistas.
Por su parte, Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, señaló que el leve aumento en la tasa de actividad no se traduce en un aumento del empleo formal, sino que se absorbe principalmente mediante trabajo informal. Destacó que “hay un achicamiento de actividades en los sectores tradicionales, como el industrial y tradicional, mientras que crecen los servicios, el comercio y formas laborales más precarias, autónomas y de baja productividad”.
Diego Piccardo, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, resaltó que aunque hubo creación neta de empleo, esta fue insuficiente para absorber a quienes ingresaron a buscar trabajo. Aclaró que “el desempleo subió por el numerador de la oferta, no por el colapso de la demanda”. Además, destacó el aumento de la informalidad en 1,8 puntos porcentuales hasta el 45%, lo que implica 348.000 empleos informales nuevos. En contraste, otras categorías ocupacionales disminuyeron en torno a 83.000 puestos, evidenciando una recomposición hacia empleos de menor calidad.
Según Piccardo, con el empleo privado registrado en retroceso y compensado por monotributistas y trabajos informales, los ingresos familiares se ven afectados. Esto genera que más integrantes del hogar deban incorporarse al mercado laboral, aumentando la tasa de actividad por necesidad y no por optimismo, lo que contribuye al aumento del desempleo.
Las diferencias regionales también fueron notables. La región Pampeana registró una tasa de desocupación del 9,7%, mientras que en el Noroeste fue del 4,3%. Entre los aglomerados urbanos, Gran Rosario presentó la tasa más alta con 11,5%, seguido por Gran Córdoba con 10,5%. En el Gran Buenos Aires, la tasa fue del 8,8%, y en la ciudad de Buenos Aires, del 5,6%.
El desempleo también fue mayor en aglomerados con más de 500.000 habitantes, alcanzando el 8,3%, frente al 6% en aglomerados más pequeños. En particular, en los aglomerados del interior se detectó una suba estadísticamente significativa, con un aumento de 6,8% a 7,6% entre el primer y segundo trimestre.
