Kimberly-Clark prepara concesiones para destrabar la compra de Kenvue por US$40.000 millones
La compañía busca responder a las objeciones de la Comisión Europea por cuestiones de competencia. El gigante estadounidense estaría dispuesto a realizar algunos ajustes para conseguir la aprobación del acuerdo, que podría convertirse en una de las grandes operaciones del sector de productos de consumo.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
Kimberly-Clark avanza con una estrategia para intentar destrabar en Europa la compra de Kenvue, operación valuada en unos US$40.000 millones, mientras crecen las preocupaciones de las autoridades comunitarias por el impacto que tendría la transacción sobre la competencia.
Según informó Reuters, la fabricante de productos como Kleenex, Huggies y Kotex estaría preparando una serie de concesiones para responder a las objeciones que planteará la Comisión Europea. El organismo regulador tiene previsto comunicar formalmente sus reparos a Kimberly-Clark durante esta semana, de acuerdo con fuentes cercanas al proceso.
La operación ya había despertado especial atención desde su anuncio debido al tamaño de las compañías involucradas y a la cantidad de marcas que quedarían bajo un mismo grupo. Kenvue es propietaria de reconocidas líneas de productos de consumo y cuidado personal, entre ellas Tylenol, Neutrogena, Listerine, Aveeno y Band-Aid.
Las concesiones que prepara Kimberly-Clark podrían convertirse así en una pieza central de la negociación con los reguladores. Este tipo de compromisos puede incluir la venta de determinados activos o marcas, la cesión de derechos comerciales u otras medidas destinadas a preservar la competencia en los mercados considerados sensibles.
Por el momento, no trascendió públicamente qué activos estaría dispuesta a modificar o desprenderse Kimberly-Clark. Tampoco está definido si las propuestas serán suficientes para convencer a la Comisión Europea o si el organismo exigirá medidas adicionales.
La revisión europea representa uno de los principales obstáculos regulatorios que enfrenta la operación. Kimberly-Clark anunció el acuerdo para adquirir Kenvue con el objetivo de ampliar significativamente su presencia en productos de consumo y cuidado personal, aprovechando además el reconocimiento internacional de las marcas que actualmente forman parte de la compañía.
Para los inversores, el proceso regulatorio será un elemento importante a seguir durante los próximos meses. La posibilidad de que Kimberly-Clark tenga que realizar desinversiones introduce una variable adicional en una operación de gran magnitud, aunque también puede facilitar su aprobación si las autoridades consideran que los compromisos propuestos alcanzan para resolver sus preocupaciones.
La Comisión Europea deberá ahora formalizar sus objeciones y avanzar con la evaluación del caso. A partir de esa instancia comenzará una negociación más concreta entre el regulador y Kimberly-Clark para determinar qué cambios serían necesarios para que la adquisición pueda continuar.
El acuerdo todavía no está cerrado y la aprobación regulatoria europea aparece como uno de los pasos decisivos. La estrategia de Kimberly-Clark será convencer a Bruselas de que las concesiones ofrecidas permiten mantener condiciones adecuadas de competencia sin poner en riesgo el sentido económico de una operación que, por unos US$40.000 millones, transformaría el tamaño y el alcance del negocio de la compañía.
Recordamos que en Argentina se pueden comprar cedears de Kimberly Clark, la empresa cotiza con el ticker KMB, igual que en el mercado estadounidense.
