Nike se hundió 79% desde su máximo: ¿puede el dividendo convertirla en una oportunidad?
Nike cotiza cerca de USD 37 después de perder 79% desde su récord de 2021. Su dividendo rinde alrededor de 4,4%, pero la compañía todavía enfrenta problemas en China, ventas digitales y competencia.
Por redacción
Nike atraviesa una de las etapas más complejas de su historia reciente: perdió aproximadamente 79% de su valor desde el máximo histórico de USD 179,10 alcanzado en noviembre de 2021 y ahora cotiza cerca de USD 37. El derrumbe llevó su rentabilidad por dividendo hasta alrededor de 4,4%, la más alta entre las acciones del Dow Jones.
Durante el año fiscal 2026, Nike generó USD 46.400 millones de ingresos y terminó el ejercicio con USD 9.000 millones en efectivo, equivalentes e inversiones a corto plazo. Aunque la compañía mantiene un balance importante, sus ingresos se mantuvieron prácticamente estables, el beneficio neto cayó 3% hasta USD 3.100 millones y las ganancias por acción fueron de USD 2,10.
Uno de los principales problemas está en Nike Direct. Los ingresos de ese canal disminuyeron 6% en 2026, mientras que las ventas digitales de Nike Brand retrocedieron 12%, en una señal de que la estrategia de venta directa al consumidor perdió impulso. Los ingresos en Gran China también bajaron 12%.
Al mismo tiempo, la competencia aumentó. On Holding y Hoka, la marca de Deckers, ganaron terreno, especialmente en running, mientras Adidas también fortaleció su posición. El peso histórico de la marca Nike ya no funciona como una barrera competitiva tan fuerte como en el pasado, y la compañía necesita recuperar participación frente a nuevos rivales.
Bajo el liderazgo de Elliott Hill, la dirección modificó su estrategia y comenzó a reconstruir las relaciones con socios mayoristas, después de que el anterior enfoque hacia la venta directa debilitara esos vínculos. Los ingresos mayoristas aumentaron 6%, hasta USD 27.500 millones, en el ejercicio fiscal 2026, mientras Nike intenta recuperar un canal que había perdido protagonismo.
Nike también busca recuperar posiciones mediante el deporte, la innovación de productos y el calzado de alto rendimiento, además de reducir su dependencia de Nike Direct y las ventas digitales.
El dividendo se convirtió en uno de los principales argumentos para seguir de cerca la acción: Nike paga actualmente USD 0,41 por acción cada trimestre, equivalentes a USD 1,64 anuales, y con la acción cerca de USD 37 la rentabilidad ronda 4,4%. Además, la compañía incrementó su dividendo durante 24 años consecutivos.
Pero existe una advertencia. Con ganancias por acción de USD 2,10 y un dividendo anualizado de USD 1,64, Nike está distribuyendo cerca de 80% de sus beneficios, un nivel manejable por ahora pero que deja menos margen de error si las ganancias permanecen deprimidas.
En valuación, Nike cotiza a aproximadamente 17,5 veces las ganancias de los últimos 12 meses. Es un nivel inferior al observado durante el auge de la pandemia, aunque 17,5 veces las ganancias no necesariamente representa una valoración baja para una empresa cuyos beneficios todavía no están creciendo.
El atractivo de Nike depende de su capacidad para concretar una recuperación. La compañía necesita solucionar sus problemas en China, recuperar impulso en las ventas digitales, defender su participación de mercado y demostrar que el crecimiento mayorista puede traducirse en mayores ganancias.
Nike conserva USD 9.000 millones en efectivo e inversiones a corto plazo y mantiene ingresos anuales superiores a USD 46.000 millones. La acción está 79% por debajo de su máximo de 2021 y ofrece una rentabilidad cercana a 4,4%, pero esos datos por sí solos no garantizan una recuperación del negocio.
La recuperación todavía necesita confirmación. Una estabilización en China, una mejora de Nike Direct y varios trimestres consecutivos de crecimiento mayorista serían señales importantes para determinar si el cambio de estrategia está dando resultados.
Una recuperación sostenida de los beneficios reforzaría la tesis. Hasta entonces, Nike combina una valuación más accesible y un dividendo elevado con problemas operativos que todavía no están completamente resueltos, por lo que el mercado deberá esperar nuevas señales antes de confirmar que la recuperación es real.
