MERVAL|28 de julio de 2021

Mercado de Capitales: Cuán importante es para el desarrollo de la economía

¿Por qué los argentinos no podemos consolidar este canal para lograr crecimiento en la economía real a través de la generación de riqueza?

Por Agustín Martinez | Analista de Inversiones.

 

La repuesta es un rotundo sí.  La Economía de un país y su mercado de capitales van de la mano, no se puede negar que existe una relación directa en el crecimiento de ambas variables y  que evolucionan juntas.

 

En Argentina hablar de finanzas o mercados se asocia con “la timba”, la especulación, la bicicleta financiera y demás, que recalcan una clara connotación negativa hacia lo que parece ser una mala palabra. “El mercado”.

 

En cuanto a esto parece que vamos en contra mano de todas las economías desarrolladas del mundo, y hasta de nuestros vecinos ya que en estas economías vemos un desarrollo amplio del mercado de capitales que permiten a todos los sectores de la economía acceder al financiamiento para poder crecer.

 

Básicamente, y en palabas muy claras, simples y concisas lo que hace el mercado de capitales es vincular el ahorro con la inversión. Canalizando de esta manera el flujo de dinero de unidades superavitarias hacia unidades deficitarias para poder generar financiamiento en el largo plazo.

 

Como ya sabemos para la financiación de proyectos a largo plazo, el crédito bancario no es suficiente. Aquí es donde encontramos al mercado de capitales generando vehículos de ahorro e inversión para que empresas puedan ampliar su capital, crecer y generar empleo.

 

Dicho esto, es frustrante el poco éxito en el desarrollo de los mercados de capitales en la Argentina. Si mencionamos algunos datos de color nuestra bolsa tiene una capitalización que no llega ni al 25% de nuestro PBI, en países desarrollados encontramos este dato por encima del 75% y para que hablar de nuestros vecinos como chile que se encuentra en un 78% o Brasil que se encuentra cercano al 70%. Esto significa que en gran parte, la riqueza generada por estos países está explicada por la posibilidad que tiene sus agentes hacerse de las fortalezas del mercado. Por lo que está clarísimo y lo demuestra la evidencia de Argentina que mercados de capitales débiles con asimetrías de información y costos de transacción altos generan menos acumulación de capital y por lo tanto menos crecimiento económico.

 

Para que un país crezca económicamente y esto se traduzca en mayor bienestar para sus habitantes se requiere la acumulación de capital, esta acumulación se da en la medida que exista un mercado fuerte en donde puedan canalizarse los ahorros hacia la inversión productiva. Esto también repercute en la formación de capital humano y en la innovación económica, variables relevantes a la hora de concebir el crecimiento económico.

 

¿Por qué los argentinos no podemos consolidar este canal para lograr crecimiento en la economía real a través de la generación de riqueza?

 

No hay una sola respuesta, se deben tener en cuenta muchas variables que darían lugar a escribir otra nota particularmente explicando este por qué y hay gente mucho más preparada que el autor de esta para consolidarlo.

 

Pero hay un factor muy importante y es algo que me llama poderosamente la atención, que es la falta de educación financiera y el alto grado de desconocimiento sobre inversiones. Un argentino promedio desconoce en gran medida el cómo realizar inversiones en la bolsa y como participar del mercado. El poco conocimiento es una barrea que limita el hacer y la posibilidad de popularizar el mismo.

 

Obviamente que en este sentido la falta de estabilidad macroeconómica y monetaria de alguna manera dejan fuera de todo tipo de acción en el sector financiero al que menos sabe de finanzas personales, dejándolo vulnerable ante la descapitalización y pérdida de poder adquisitivo. La mayoría de los ciudadanos desconoce la vinculación entre el sector financiero y el sector real. Y muchas veces se lo define al primero como el sector de la especulación, siendo este el malo, y se descuida que básicamente la especulación es uno de los motores del desarrollo humano. Si no hubiéramos especulado nunca no hubiéramos prendido fuego por primera vez, no hubiésemos creado la rueda, el arado, la maquina a vapor, etc.

 

Por esto es que quería enfocarme en esta variable ya que la educación es la mejor arma que tenemos pare revertir esta situación. Educando a los ciudadanos lograremos que se entienda a las finanzas como una herramienta infaltable que debe tener un empresario, un emprendedor, un empleado, un profesional independiente y por supuesto un político para así de una vez por toda poder romper la pared, vincular el ahorro con la inversión y desarrollar un mercado amplio que permita ofrecer soluciones a la economía real.

 

Todos los actores vinculados al mercado de capitales deben contribuir a la educación financiera, brindando charlas y cursos gratuitos en donde se muestren las principales características de los instrumentos del mercado con su respectivo riesgo y rentabilidad. Y en esto del gobierno debe tener un rol totalmente activo, necesitamos políticos dispuestos a promover la democratización de las finanzas, la inclusión financiera apoyando algunas acciones puntuales como incentivos fiscales para quienes inviertan y produzcan, desarrollar y masificar instrumentos de financiación, regular para proteger a inversores minoristas, etc.