Las reservas de petróleo de Estados Unidos caen a su nivel más bajo en 43 años

El crudo estadounidense superó recientemente los USD 80 por barril, mientras que el Brent se acercó a los USD 88, en medio de la incertidumbre sobre una eventual reapertura del estrecho de Ormuz.

Por redacción

Hace 1 hora

Estados Unidos enfrenta una nueva fuente de preocupación para el mercado energético: sus reservas estratégicas de petróleo se encuentran en el nivel más bajo en 43 años, después de meses de retiros destinados a compensar las interrupciones provocadas por la guerra con Irán y las dificultades para transportar crudo a través del estrecho de Ormuz.

 

La Reserva Estratégica de Petróleo (SPR, por sus siglas en inglés) cuenta actualmente con alrededor de 298,7 millones de barriles, un volumen que no se registraba desde 1983. A comienzos de 2026, el inventario rondaba los 415 millones de barriles, lo que implica una reducción de más de 116 millones en pocos meses.

 

La caída adquiere mayor relevancia porque la reserva fue creada precisamente para responder ante situaciones de emergencia que amenacen el suministro energético estadounidense. Sin embargo, el conflicto en Medio Oriente llevó al Gobierno de Donald Trump a utilizarla para aumentar la oferta disponible y moderar el impacto de la interrupción de los flujos internacionales de petróleo.

 

El Gobierno anunció un programa coordinado con otros países que contempla la liberación de 172 millones de barriles. Una parte importante de este volumen no constituye una venta definitiva: se trata de préstamos de crudo a empresas que deberán devolver los barriles junto con una prima. Según información publicada previamente, los contratos contemplan primas de entre 18% y 28%, dependiendo de la operación.

 

El problema es que la reducción de las reservas ocurre mientras el mercado petrolero continúa expuesto a fuertes riesgos geopolíticos. El estrecho de Ormuz es uno de los principales puntos de paso del comercio mundial de crudo y su interrupción ha reducido significativamente la disponibilidad de petróleo en los mercados internacionales. La Agencia de Información Energética de Estados Unidos (EIA) también advirtió que los inventarios globales podrían alcanzar niveles excepcionalmente bajos.

 

La menor disponibilidad de reservas funciona además como un factor de presión sobre los precios. Si se produjera una nueva interrupción importante del suministro, Washington tendría menos margen para utilizar su principal colchón energético y contener una escalada de las cotizaciones.

 

El impacto ya comenzó a sentirse en el mercado. El crudo estadounidense superó recientemente los USD 80 por barril, mientras que el Brent se acercó a los USD 88, en medio de la incertidumbre sobre una eventual reapertura del estrecho de Ormuz.

 

Aun así, el descenso de la SPR no necesariamente significa que Estados Unidos se haya quedado sin capacidad de respuesta. El Gobierno espera recuperar parte del petróleo prestado cuando las condiciones del mercado se normalicen. Además, el país mantiene una producción doméstica cercana a niveles récord.

 

La verdadera preocupación para los inversores no es solamente el volumen actual de la reserva, sino cuánto tiempo podría sostener Estados Unidos una nueva crisis energética antes de necesitar reconstruir un stockpile que hoy se encuentra en mínimos históricos.

 

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