El Gobierno licita una obra clave para el AMBA: inversión de USD 800 millones y más potencia eléctrica
La Secretaría de Energía prepara el llamado para ampliar la red de alta tensión que abastece al Área Metropolitana de Buenos Aires. La obra AMBA I sumará unos 2.000 MW de capacidad y demandará hasta 52 meses de trabajos. La adjudicación está prevista para 2027 y la finalización, para 2031.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
La Secretaría de Energía pondrá en marcha esta semana una licitación pública nacional e internacional para ampliar la red de transporte eléctrico del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El proyecto, denominado AMBA I, contempla una inversión estimada en USD 800 millones y busca darle mayor capacidad y confiabilidad al sistema eléctrico de la región.
El cronograma tentativo establece que las ofertas técnicas se abrirán en diciembre, mientras que la adjudicación se concretaría durante los primeros meses de 2027. Una vez adjudicados los trabajos, el plazo máximo de ejecución será de 52 meses, por lo que las obras quedarían terminadas hacia mediados de 2031.
Desde Energía explicaron que el proyecto apunta a resolver parte de las restricciones que actualmente enfrenta el sistema en el AMBA.
"Su ejecución permitirá abastecer la demanda del área en condiciones de confiabilidad y seguridad, aliviar restricciones estructurales y reducir riesgos de interrupciones del suministro", destacó la Secretaría.
La licitación tendrá además dos elementos destinados a facilitar el financiamiento privado. Por un lado, contempla el respaldo de una garantía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cuya estructuración está actualmente en marcha. Por otro, el adjudicatario podrá solicitar su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Para el Gobierno, la licitación también marca un cambio en la forma de financiar la infraestructura eléctrica. Energía sostuvo que el proyecto representa un paso hacia la "normalización del sector energético" y apunta a reemplazar años de falta de inversiones por reglas de juego más claras y participación de capital privado.
El diagnóstico oficial parte de una diferencia importante entre el crecimiento de la demanda y la expansión de la red. Según la Secretaría, el consumo residencial aumentó 20% durante los últimos diez años, mientras que las líneas de transporte de alta tensión crecieron apenas 8%.
Ese desfasaje terminó generando restricciones y puntos de saturación en el sistema.
El problema regulatorio tampoco es nuevo. Hasta ahora, las empresas transportistas tenían a su cargo la operación y el mantenimiento de las redes, mientras que las ampliaciones quedaban fundamentalmente en manos del Estado. Ese esquema empezó a chocar con la decisión oficial de reducir al mínimo la participación estatal en la obra pública.
Qué incluye AMBA I
El proyecto permitirá ampliar en aproximadamente 2.000 MW la capacidad de demanda que puede abastecer el sistema eléctrico del AMBA.
La obra contempla la construcción de unos 270 kilómetros de nuevas líneas de transmisión, con tendidos de 500 kV, 220 kV y 132 kV.
También está prevista una nueva Estación Transformadora en Plomer, con niveles de tensión de 500/220/132 kV, además de sistemas de compensación reactiva STATCOM y trabajos complementarios para conectar la nueva infraestructura con las empresas distribuidoras.
Una zona que concentra el 40% del consumo eléctrico
La importancia del proyecto está directamente relacionada con el peso del AMBA dentro del sistema eléctrico nacional. En la región se concentra aproximadamente el 40% de la demanda eléctrica del país.
"Hoy, la saturación de la red en esa zona genera restricciones crecientes a la demanda y eleva el riesgo de colapsos por superación de los límites técnicos del sistema", advirtió la Secretaría de Energía, a cargo de María Carmen Tettamanti.
Con AMBA I, el Gobierno busca atacar uno de los principales cuellos de botella de la infraestructura eléctrica: una red que durante años creció por debajo de las necesidades de consumo y que ahora deberá acompañar tanto la demanda existente como el crecimiento esperado para los próximos años.
