Milei defendió la reforma del Banco Central y justificó un posible "shutdown" del Gobierno
El Presidente cuestionó la actual Carta Orgánica del BCRA, volvió a defender el equilibrio fiscal como eje de su gestión y habló sobre la marcha de la economía.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El presidente Javier Milei volvió a respaldar el proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central y sostuvo que la legislación vigente favoreció durante años el financiamiento del déficit mediante emisión monetaria. Además, defendió la posibilidad de incorporar un mecanismo de "shutdown" para limitar el gasto público cuando no existan recursos suficientes y aseguró que el Gobierno mantendrá el equilibrio fiscal como uno de sus principales objetivos.
Milei cuestionó con dureza las modificaciones introducidas durante los gobiernos kirchneristas en la normativa que regula el funcionamiento del Banco Central.
"La carta orgánica que hizo el kirchnerismo está diseñada para que usted pase por el Banco Central, levante la mano y le tiren con un fajo de dinero. Es un disparate", afirmó.
El Presidente anticipó además que el debate parlamentario por la reforma podría generar fuertes discusiones.
"Que le expliquen (los senadores y diputados) a los argentinos que los quieren seguir estafando. Esto es cambiar una ley que ha traido 90 años de decadencia a la Argentina", sostuvo.
En esa línea, aseguró que la iniciativa busca modificar de raíz el rol de la autoridad monetaria.
"La nueva carta orgánica termina con 91 años de abuso de la política al sector privado vía inflación", expresó.
También defendió la necesidad de limitar las funciones del Banco Central.
"La primera cosa a reformar es quitarle la actual función al Banco Central, que le asigna cinco objetivos por lo cuales puede emitir por cualquier cosa. El mandato es preservar el valor de la moneda, un único mandato", señaló.
Como segundo eje de la reforma, insistió en impedir cualquier tipo de asistencia financiera al Tesoro.
"La prohibición total y absoluta de financiar al fisco", remarcó, antes de agregar: "Haciendo alegato de que se preocupa por la gente y que le quiere poner humanidad a la política económica terminan siendo lo más inhumanos, porque con esa estupidez de sensiblera generaron déficit fiscal durante 123 años y le arruinaron la vida a los argentinos".
Además, volvió a responsabilizar a las políticas económicas de años anteriores por la aceleración inflacionaria.
"Nosotros heredamos una inflación del 1,5% diario e iba camino a 15.000 por las bestialidades que hicieron", afirmó.
El "shutdown" como herramienta de control del gasto
Otro de los puntos defendidos por Milei fue la incorporación de un mecanismo de "shutdown", inspirado en el sistema utilizado en otros países cuando el Estado no cuenta con recursos suficientes para sostener su funcionamiento.
Según explicó, la intención es impedir que se ejecuten gastos por encima de los ingresos presupuestados.
En ese contexto, sostuvo que "El que esté en contra del shutdown quiere decir que está a favor de presupuestos desequilibrados", al considerar que esa herramienta apunta a fortalecer la disciplina fiscal y evitar desequilibrios en las cuentas públicas.
En otro tramo de la entrevista, Milei aseguró que su Gobierno enfrentó distintos intentos para frenar su programa económico.
"Desde el Congreso hubo un intento de golpe de Estado, donde hubo 40 leyes tratando de derribar el programa económico, no solo eso sino que hubo siete intentos de juicio político y al mismo tiempo hubo en la calle actos terroristas", afirmó.
Luego agregó: "Lo hemos evitado y hemos deportado a más de 10 mil personas el año pasado. Muchos de los terroristas se disfrazaban de periodistas para tener una protección especial y abusar de privilegios que tienen los periodistas para hacer actos terroristas".
Finalmente, el mandatario defendió los resultados económicos de su gestión:
"Estamos en máximo de nivel de PBI de la historia, en máximo de consumo privado de la historia y estamos en máximos de exportaciones de la historia", aseguró, y pronosticó que "Argentina en 10 años duplicaría el PIB y en 20 años lo cuadruplicaría".
