El gasto público cayó 2,3% en el primer semestre, pese al repunte registrado en junio

La reducción del gasto nacional estuvo impulsada principalmente por el recorte de las transferencias a las provincias y de la obra pública. En cambio, los subsidios energéticos mostraron un fuerte incremento.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 1 hora

El gasto público primario de la Administración Nacional acumuló una baja real del 2,3% durante el primer semestre de 2026 en comparación con igual período del año pasado. Si bien en junio se registró un aumento interanual del 3,7%, el resultado de los primeros seis meses mantiene la tendencia de ajuste sobre las cuentas públicas.

 

La mayor parte de la reducción se concentró en las transferencias a las provincias y en la inversión destinada a infraestructura, mientras que algunas partidas, como los subsidios a la energía, crecieron con fuerza durante el período.

 

Provincias y obra pública, entre las áreas más afectadas

 

Las transferencias del Estado nacional a las provincias encabezaron los recortes del semestre. Incluso descontando los recursos destinados a los hospitales SAMIC, la disminución de estos envíos continuó siendo significativa.

 

La obra pública también volvió a mostrar una fuerte contracción. En el acumulado de los primeros seis meses del año registró una caída real superior al 30%, mientras que solamente en junio el descenso fue cercano al 75%, impulsado tanto por una menor ejecución de obras como por la reducción de las transferencias de capital.

 

A diferencia de otros rubros del gasto, los subsidios económicos crecieron durante el semestre, impulsados principalmente por las transferencias destinadas al sector energético.

 

En cambio, los subsidios vinculados al transporte continuaron retrocediendo. La reducción respondió, entre otros factores, a menores aportes para el sistema ferroviario y para los fondos destinados a infraestructura del sector.

 

Jubilaciones y asignaciones, con pocas variaciones

 

El gasto destinado a la seguridad social mostró cambios moderados durante la primera mitad del año.

 

Las jubilaciones y pensiones registraron una leve mejora en términos reales respecto del mismo período de 2025, mientras que las partidas destinadas a la Asignación Universal por Hijo (AUH) y a las asignaciones familiares prácticamente se mantuvieron estables, con una variación mínima.

 

El informe también relevó la evolución de la denominada deuda flotante, que refleja los compromisos de pago pendientes del Estado.

 

Al cierre del primer semestre, ese stock alcanzó los $3,9 billones, equivalente a alrededor del 0,3% del Producto Bruto Interno (PBI), un nivel similar al observado un año atrás.

 

Parte de ese monto responde a factores estacionales, entre ellos el pago del medio aguinaldo, que suele incrementar temporalmente las obligaciones pendientes de la Administración Nacional.

 

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