El petróleo se dispara: el Brent supera los u$s100 y crece la preocupación por el suministro mundial

La tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán volvió a golpear a los mercados. El conflicto en torno al Estrecho de Ormuz impulsó un fuerte salto del crudo, mientras aumentan los temores por el abastecimiento global y el impacto sobre la inflación.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 1 hora

La guerra en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados internacionales. En medio de una nueva escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, el precio del petróleo registró fuertes subas este jueves y el Brent, la variedad que sirve de referencia para la Argentina, volvió a cotizar por encima de los u$s100 por barril.

 

El crudo Brent avanzó 6,86% y alcanzó los u$s100,42, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) ganó 5,85% y se negoció en torno a los u$s91,91 por barril.

 

La reacción del mercado llegó tras un nuevo deterioro de la situación en el Golfo Pérsico, una región clave para el abastecimiento energético mundial.

 

Un nuevo ataque elevó la tensión en el Mar Rojo

 

El escenario se agravó luego de que los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, aseguraran haber atacado dos petroleros sauditas que navegaban por el Mar Rojo.

 

En paralelo, Estados Unidos llevó adelante una nueva jornada de bombardeos sobre objetivos vinculados al régimen iraní, mientras los intentos diplomáticos para descomprimir el conflicto continúan sin mostrar avances.

 

El episodio encendió las alarmas en los mercados porque abre la posibilidad de que el enfrentamiento se extienda a nuevas zonas estratégicas para el comercio internacional de energía.

 

El Estrecho de Ormuz, otra vez en el centro del conflicto

 

Uno de los principales focos de preocupación sigue siendo el Estrecho de Ormuz, un paso marítimo por donde, en condiciones normales, circula cerca del 20% del petróleo y del gas que se comercializa en el mundo.

 

Estados Unidos busca garantizar la libre navegación en esa vía estratégica, mientras Irán sostiene que tiene derecho a controlar el tránsito marítimo e incluso aplicar tarifas por su utilización.

 

La disputa sobre ese corredor comercial mantiene en alerta a los operadores, que temen nuevas interrupciones en el suministro mundial de crudo.

 

Trump endureció su postura contra Irán y los hutíes

 

Tras los ataques a los petroleros, el presidente estadounidense Donald Trump lanzó una dura advertencia contra los hutíes y responsabilizó directamente a Irán por las agresiones.

 

El mandatario aseguró que, si se producen nuevos ataques contra embarcaciones comerciales, Washington responderá con un "gran castigo militar" tanto contra los rebeldes como contra el gobierno iraní.

 

En la misma línea, el Comando Central de Estados Unidos afirmó que las operaciones militares buscan reducir la capacidad de Irán para amenazar la navegación comercial en la región.

 

Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que la presión militar continuará mientras no haya señales concretas de una negociación por parte de Teherán.

 

Estados Unidos e Irán mantienen el pulso

 

Desde el lado iraní sostienen que el país tiene derecho a administrar el tránsito por el Estrecho de Ormuz y cuestionan la presencia militar estadounidense en la zona.

 

En ese contexto, la Guardia Revolucionaria volvió a realizar acciones contra embarcaciones que utilizan rutas marítimas protegidas por fuerzas de Estados Unidos.

 

Como respuesta, Washington reforzó las sanciones, endureció el bloqueo sobre puertos iraníes y amplió la campaña de bombardeos en distintos puntos del país.

 

La posibilidad de que el conflicto se prolongue aceleró los planes de los principales productores del Golfo Pérsico para reducir su dependencia del Estrecho de Ormuz.

 

Según distintas fuentes del sector energético, varios países ya trabajan en nuevos oleoductos que permitan transportar petróleo hacia puertos ubicados sobre el Mar Rojo, el Golfo de Omán y el Mediterráneo.

 

Un conflicto que mantiene en vilo a los mercados

 

La continuidad de la guerra también se refleja en los mercados financieros, donde crece la volatilidad a medida que aumenta la incertidumbre sobre el suministro energético.

 

El cierre del Estrecho de Ormuz interrumpió el paso de alrededor de 20 millones de barriles diarios de petróleo y combustibles refinados, una cifra equivalente a cerca de una quinta parte del consumo mundial.

 

Con este escenario, los inversores siguen de cerca cada novedad que llega desde Medio Oriente, conscientes de que cualquier escalada adicional podría volver a impulsar el precio del petróleo y sumar presión sobre la inflación y el crecimiento de la economía global.

 

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