SpaceX decepciona al mercado por el fuerte gasto en IA y sus acciones marcan un nuevo mínimo histórico
La empresa superó las expectativas de ingresos y rentabilidad en su primer balance como cotizante, pero el fuerte incremento de las inversiones en inteligencia artificial y la inminente liberación de acciones presionaron la cotización.
Por redacción
Las acciones de SpaceX cerraron con una caída de 13,6% y marcaron un nuevo mínimo histórico luego de la publicación de los resultados correspondientes al segundo trimestre de 2026. Aunque la compañía superó las estimaciones de ingresos y rentabilidad en su primer balance como empresa cotizante, los inversores reaccionaron negativamente al fuerte incremento del gasto destinado al desarrollo de inteligencia artificial y a la presión esperada sobre el flujo de caja.
El principal foco de preocupación fue el aumento de las inversiones en infraestructura de IA. El gasto destinado a este segmento alcanzó USD 15.800 millones durante el trimestre, muy por encima de los USD 7.700 millones registrados en el primer trimestre y también superior a las previsiones del mercado. A pesar de ello, la pérdida operativa del negocio de inteligencia artificial fue de USD 1.260 millones, un resultado mejor que la estimación de USD 2.390 millones.
En paralelo, el gasto total de capital ascendió a USD 18.370 millones, apenas por debajo de la expectativa de USD 18.580 millones. Sin embargo, el mercado continúa mostrando preocupación por el elevado nivel de inversiones necesarias para desarrollar infraestructura de inteligencia artificial y por el tiempo que podría demandar obtener retornos suficientes sobre ese capital.
Analistas de JPMorgan señalaron que las inversiones de capital podrían acercarse a USD 200.000 millones tanto en 2027 como en 2028, una tendencia similar a la observada entre las principales compañías vinculadas al desarrollo de inteligencia artificial. Según la entidad, este escenario incrementará la presión sobre el flujo de caja libre durante los próximos años.
Más allá de estas preocupaciones, los resultados operativos fueron sólidos. SpaceX informó ingresos por USD 7.800 millones en el segundo trimestre, superando ampliamente la previsión de USD 6.810 millones y mejorando frente a los USD 4.700 millones registrados en el primer trimestre. Además, el EBITDA ajustado alcanzó USD 3.500 millones, por encima del consenso de mercado, que esperaba USD 2.000 millones.
El director ejecutivo, Elon Musk, también destacó el crecimiento del negocio de ingresos recurrentes. Según explicó, los ingresos anuales recurrentes (ARR) podrían alcanzar USD 100.000 millones hacia fines de este año, impulsados principalmente por la expansión de Starlink y las nuevas iniciativas vinculadas a inteligencia artificial.
Otro anuncio relevante fue la alianza estratégica con Nvidia para desarrollar la carga útil Starmind AI-1, destinada a incorporar capacidad de procesamiento equivalente a un centro de datos en órbita. El proyecto utilizará GPU Rubin y CPU Vera de Nvidia, permitiendo elevar la capacidad máxima de procesamiento satelital hasta 250 kW. Musk confirmó además que Nvidia será el proveedor exclusivo de chips de inteligencia artificial para SpaceX.
A las dudas sobre el elevado gasto se suma otro factor de incertidumbre. El 6 de agosto finalizará el período de restricción para la venta de acciones, lo que permitirá que cientos de millones de títulos en manos de inversores iniciales puedan salir al mercado. La posibilidad de un aumento significativo en la oferta de acciones alimenta las expectativas de una mayor volatilidad en la cotización durante las próximas semanas.
