Inversión en criptomonedas, una inversión en valor

Una breve explicación del valor de los proyectos detrás de las criptomonedas, más allá de las fluctuaciones de precios.

Por José Gabriel Gómez

Columnista de Capital Ediciones

 

Que las inversiones en criptomonedas están en pleno auge en este 2021, no cabe duda. La información disponible es variada y permanentemente estamos sobreestimulados con tanta información a través de redes sociales, apps y demás.

 

Los noticieros en TV le dedican columnas cada vez más frecuentes y se pueden ver también a youtubers anunciando, con mucho entusiasmo, cómo nuevos proyectos criptográficos nos pueden dar retornos muchas veces impensados en poco tiempo.

 

A todos los que entramos en este mundo nos invadió la emoción de ver cómo podíamos obtener ganancias increíbles. Por lo cual vamos e invertimos en ese criptoactivo (el típico F.O.M.O., del cual ya hablamos en Capital Ediciones en anteriores artículos) sin antes saber de qué se trata.

 

Pero si nos ponemos a analizar el proyecto como corresponde, antes de poner siquiera parte de nuestro capital financiero, nos encontramos con proyectos que vienen a traer soluciones en el mundo real a través de aplicaciones en BLOCKCHAIN.

 

¿Cómo es eso de dar soluciones a través de aplicaciones?

Pues bien, basta con aprender sobre el origen de BITCOIN: aquella idea surgió como intercambio de valor monetario y medio de pago que puede ser transmitido de persona a persona. Podemos decir que, como solución, elimina los intermediarios, además de ser disruptivo. Este medio de información electrónica pretendió desde un principio que su emisión y control no dependiera de un ente central. Y le podemos sumar las características que posee, como por ejemplo, el hecho de que sea deflacionario: tiene un límite de emisión ya programado en su software.

 

Claro que también puede tener aparentes desventajas, como puede ser la velocidad de transacción en su cadena en el momento que ocurra una adopción masiva y su uso se generalice como medio de pago, aunque seguramente aparecerán las soluciones pertinentes para este problema.

 

Esta idea que hoy tiene un precio de US$ 45.500 al momento de que se redacta este artículo, en algún momento tuvo un precio de 50 dólares y en otro momento su precio llegó a US$ 64.000. En cualquiera de sus precios, no perdió su característica de ser un intercambio de valor monetario sin intermediarios. Y a medida que fuimos conociendo el proyecto y se fue adoptando a nuestra vida cotidiana, justamente fue la demanda por su valor el que lo llevó a precios más elevados.

 

Veamos el caso de ETHEREUM: esta plataforma BLOCKCHAIN descentralizada, donde además de transferir un monto monetario, se pueden crear contratos inteligentes, crear tokens no fungibles (NFT), o llevar actividades del mundo físico al virtual, por ejemplo aplicaciones descentralizadas de finanzas (DEFI). Estas creaciones que mencionamos (contratos, tokens no fungibles y demás) vienen a mejorar el mundo como lo conocemos, aportan valor a la vida.

 

Imaginemos cuántas personas que en este momento no tienen acceso a la bancarización y que, a través de una aplicación de finanzas descentralizadas, puedan acceder al ahorro y a los préstamos sin necesidad de intermediarios, simplemente con aprender y aplicar el conocimiento para poder usarlas.

 

El precio del ETHER, el token nativo de la plataforma, hoy en día oscila los US$ 3100, pero hace un tiempo su precio estuvo en 300 dólares y llego a estar en más de US$ 4000, pero al igual que BITCOIN, la fluctuación de precios no cambió su valor, y sobre la plataforma los desarrolladores pueden seguir aplicando y construyendo nuevas aplicaciones.

 

Acá nombramos los dos principales proyectos criptográficos del mercado, para dar un pantallazo del valor que podemos encontrar entre 9000 proyectos criptográficos, aunque claro está que no todos llegarán a consolidarse y seguir en el camino, un buen puñado de ellos tiene un valor importante para el mundo venidero, que seguiremos desarrollando en próximos artículos.

 

Lo importante es aprender a identificar qué proyectos tienen buen potencial ya que son estos los que, a pesar de las fluctuaciones de su precio, siempre tendrán valor.