Con todo en contra, visualizamos un "verano caliente"

Por Jorge Fedio

Analista y Fundador de Clave Bursátil

 

La primera semana del año resultó negativa, en pesos -0. 48 %, nada relevante, pero en dólares CCL, fue un golpe duro de -3.96 %. 

 

El mercado local tiene por delante como “tema clave” el arreglo de la deuda con el FMI y, como definiciones concretas no las hay, si declaraciones que van y vienen y hasta se contradicen, la bolsa en pausa espera, no cae, tampoco se adelanta, no sube.  

 

Dudas que las acciones valuadas en dólares son “oportunidades” nadie las tiene, pero si el horizonte no se disipa, nadie da el paso al frente. El volumen es super bajo, de las acciones locales se trasladó a los Cedears. 

 

Por cierto, esperamos mucho más, cosa que la política aún no lo permite, demasiados ruidos e incoherencias. Entre la prudencia y la cautela, el mercado decidió esperar. 

 

El año 2021 fue salvado, aunque en pesos la suba fue una ilusión óptica de +65.55 %, hay que descontarle la alta inflación superior al 52 % y la devaluación del dólar “blue” que finaliza alcanzando en más o en menos los $ 208 la unidad. 

 

Con estos datos y un Gobierno “sin plan” y “sin presupuesto” encaramos el 2022 extremadamente difícil. Hasta tanto no se sepa algo más concreto con respecto a la negociación, es que la misma aún resistida es absolutamente indispensable al carecer el Gobierno de fondos indispensables contra un tiempo muy próximo al vencimiento de cara al default. 

 

No obstante, ya lo hemos dicho al cansancio, mantenemos muy altas las expectativas, desde el análisis de la situación leyendo el gráfico en dólares CCL que nos baja a la realidad, nos despoja de la ilusión óptica y nos ubica al piso al que se desplomó de enero 2018 de los 1.800 dólares al mínimo de 240 dólares en marzo 2020, mínimo del “coronacrash”, equivalente a una baja total del -87 %. Ese piso nadie la cuestiona y todo el mercado lo admite como tal. 

 

Reiteramos, fuimos muy optimistas todo el 2021, pero el año no fue del todo bueno, los primeros meses en franca declinación y baja hasta consolidarse un piso en los 46 mil entre fines de abril y comienzo del mes de mayo cuando se dispara la presente y actual tendencia que frena contra los resultados electores. El S&P Merval casi alcanza los 100 mil puntos, más que se duplica en el año, y los pierde ante la derrota del oficialismo que no lo admitió, muy por el contrario, jugó un ridículo de mal perdedor. La realidad es la que en estos casos vale, “datos mata relato”. 

 

Somos de la inspirada y súper atrevida idea para el “Merval 2022” tiene por delante un horizonte de expectativas a dos años vista, de manera que en el inmediato no vemos caída, si una suba con un sinfín de dudas. A situaciones similares estamos acostumbrados. 

 

El S&P Merval hoy navega en aguas turbulentas a causa de la política, tampoco es para lamentar, en el mejor de los casos es para aprovechar, “a río revuelto, ganancia de pescadores”. 

 

Al ver la película entera en el gráfico en dólares CCL, en compresión mensual que apropiadamente llamamos la “línea Nazca de los gráficos” en dólares CCL registramos lo mal que estamos. No solo que seguimos caídos por debajo del piso histórico que nace de los mínimos de la crisis 2001-2002, estamos muy por debajo, caímos al subsuelo y del mismo aún no salimos.  

 

 

 

Ya nítidamente observamos que dejó de bajar y comienza a remontar. Sube sin estridencias, sin barullo, de esas subas que hacen base y más adelante disparan. Entonces, la “oportunidad” es real y concreta, de muy bajo riesgo, “mucho para ganar y muy poco para perder”. 

 

El análisis del gráfico en pesos siempre es más sensible, también tras las elecciones se salió del acelerado “canal de suba” que proyectaba a los 100 mil y que por muy poco no alcanzó. Esa baja de -20 % de 97 mil a 76 mil, de 20 mil puntos, pareciera ya finalizada, solo que no está demostrada, necesariamente debe superar los 89.836 punto como para conformarnos.
 

 

 

 

Técnicamente, está en juego el “rebote a reversión”.  Oportunamente, fuimos los que pegamos el grito de suba con el despertar del “Dólar blue”, hoy se lo ve en $ 208.- Es cuestión de animarse, atreverse, ser más audaz que atrevido.

 

Todo el tiempo fuimos claros que nuestra “visión y criterio propio” surge de la lectura del gráfico y los aciertos vienen solos. Desde luego que no nos basamos en la excesiva sensibilidad y la inestabilidad del “trading”, una forma elegante del viciarse y justificarse con el estrés, que muy poco da e innecesariamente nos quita mucho más, por más que por ilusión prometa ganancias que no llegan, sobre todos a los que recién empiezan.   

 

Muy por el contrario, si aprendemos seguir la tendencia, nos despojamos de los ruidos y hasta nos podemos aburrir ganando, dado que si seguimos la tendencia alcanza y sobra, no debemos hacer nada, solo seguirla y vigilarla, dado que el mercado solo nos lleva con viento de cola por donde sopla la “racha alcista” que la representa. Sabemos que la fantasía es otra, está detrás del “trading” hasta que por resultados lo abandonamos, es la parte mas viciosa de la profesión, nos quita más de los que nos puede dar. 

 

Conclusión:

El “Merval 2022” en pesos ya cuenta con un a pendiente alcista por donde carretea, de manera que podemos afirmar que el S&P Merval está en tendencia.

 

Nunca fuimos tan alcistas como ahora mismo con la bolsa subiendo y en tendencia. La evidencia técnica del despegue en el gráfico en pesos, no así en dólares que del subsuelo no salió. 

 

Convencidos estamos y no dudamos que nuestra Bolsa desde el suelo despega, que la mejora con aceleraciones y, si hay ajustes y/o correcciones, aquí aplica muy bien el tan conocido dicho “en tendencia alcista, toda baja es oportunidad de compra”.