Trump arma una mesa chica con Milei y aliados regionales para frenar el avance chino

El presidente estadounidense invitó al mandatario argentino y a otros jefes de Estado de la región a un encuentro clave el 7 de marzo. La movida apunta a reforzar la influencia de Washington y a ordenar el tablero frente al avance de China.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 3 horas

Donald Trump convocó a Javier Milei a una cumbre que se realizará el próximo 7 de marzo en Miami y que reunirá a presidentes latinoamericanos alineados con su visión política. El encuentro es leído como una señal fuerte de la estrategia geopolítica que impulsa el líder republicano para volver a posicionar a Estados Unidos como actor central en el hemisferio occidental.

 

Según confirmaron fuentes oficiales, además del Presidente argentino fueron invitados Santiago Peña, de Paraguay; Rodrigo Paz, de Bolivia; Nayib Bukele, de El Salvador; Daniel Noboa, de Ecuador; y Tito Asfura, de Honduras. Aunque la participación de Milei todavía no fue anunciada formalmente, en la Casa Rosada dan por hecho que estará presente: consideran que es una cita clave para consolidar el vínculo estratégico con Washington.

 

La convocatoria refleja la sintonía política e ideológica entre Milei y Trump. Ambos comparten una mirada similar sobre economía, rol del Estado, agenda cultural y alineamientos internacionales. Desde antes de asumir, el Presidente argentino dejó en claro que Estados Unidos sería uno de sus socios prioritarios, junto con Israel, y desde entonces sostuvo una política exterior fuertemente alineada con la Casa Blanca.

 

Ese respaldo no fue solo discursivo. Del lado estadounidense hubo gestos concretos, como el acompañamiento del Tesoro para sostener el frente financiero argentino en un momento delicado y avances en acuerdos comerciales e inversiones que comenzaron a tomar forma en los últimos meses.

 

En paralelo, Trump viene empujando una estrategia que vuelve a poner a América Latina en el centro de su agenda internacional. Bajo una reinterpretación de la histórica Doctrina Monroe, a la que en su entorno llaman informalmente “Doctrina Donroe”, Washington busca reforzar lazos comerciales, asegurar inversiones y garantizar el acceso a minerales estratégicos, con el objetivo de frenar el avance de China en la región.

La agenda de Milei en Estados Unidos viene cargada. El 19 de febrero estará en Washington para participar de la reunión inaugural del Board of Peace, un organismo impulsado por Trump para intervenir en conflictos internacionales y que tendrá como primer objetivo recaudar fondos para la reconstrucción de Gaza. Días después llegará la cumbre de Miami y, casi sin pausa, el Presidente viajará a Nueva York para la Argentina Week, entre el 9 y el 11 de marzo, donde buscará seducir a inversores.

 

El encuentro del 7 de marzo también apunta a algo más amplio: empezar a darle forma a un bloque regional que actúe como contrapeso a la influencia de Beijing, especialmente en áreas sensibles como energía, infraestructura y recursos naturales. La idea es coordinar posiciones y marcar límites claros en una región cada vez más disputada por las grandes potencias.

 

Si se concreta el viaje, será la decimoquinta visita de Milei a Estados Unidos desde que llegó a la Casa Rosada. Un número que grafica hasta qué punto la relación bilateral se convirtió en un pilar central de su política exterior y en una apuesta estratégica de largo plazo.

 

 

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