El Senado aprobó la Ley de Reforma Laboral y pasa a Diputados la próxima semana

Tras una sesión larguísima, negociaciones contrarreloj y cambios de último momento, el oficialismo consiguió aprobar la reforma laboral. Ahora pasa a Diputados, donde La Libertad Avanza busca sancionarla antes del inicio de las sesiones ordinarias.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

En una madrugada cargada de tensión, rosca política y llamados de último momento, el Gobierno de Javier Milei logró anotar un triunfo clave en el Senado: la reforma laboral fue aprobada tras una sesión maratónica que terminó con festejos en los palcos y alivio en la Casa Rosada. El proyecto, que quedó finalmente con 213 artículos, obtuvo 42 votos a favor y 30 en contra en la votación general.

 

El oficialismo consiguió armar una mayoría amplia gracias al respaldo del PRO, la UCR, Provincias Unidas y senadores alineados con los gobernadores de Salta, Misiones, Neuquén y Tucumán. En las gradas siguieron el cierre de la jornada figuras centrales del Gobierno como Karina Milei, Manuel Adorni, el ministro del Interior, Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem, que celebraron el resultado como un paso decisivo del programa libertario.

 

Del otro lado, el peronismo votó en bloque. A pesar de sus internas, mostró una postura homogénea y rechazó la iniciativa en conjunto: tanto Convicción Federal como el bloque Justicialista que lidera José Mayans se plantaron en contra. Tampoco acompañaron los santacruceños José Carambia y Natalia Gadano.

 

Con la media sanción en el bolsillo, el proyecto ahora viaja a Diputados. La idea del oficialismo es tratarlo rápido: discusión en comisión la semana próxima, después del feriado de Carnaval, y sesión en el recinto el 25 de febrero. El objetivo es llegar al 1° de marzo con la ley aprobada, el mismo día en que Milei abrirá el período ordinario de sesiones.

Nada de esto fue sencillo. Para juntar los votos, el Gobierno tuvo que retocar el texto hasta último momento. Hubo artículos que se negociaron prácticamente en el recinto y gestiones personales para convencer a senadores aliados que dudaban. Incluso el ministro del Interior se acercó al Congreso para destrabar apoyos, como el de la neuquina Julieta Corroza, tras una charla con el gobernador Rolando Figueroa.

 

Uno de los puntos más conflictivos fue el Fondo de Asistencia Laboral (FAL). La senadora salteña Flavia Royón se negó a acompañarlo con el argumento de que no correspondía “socializar el riesgo empresario” y que las indemnizaciones privadas terminen financiadas por el Estado o los jubilados. Esa mirada también generó reparos en otros bloques. Finalmente, se acordó que el fondo se financie con un esquema mixto: 3,5% proveniente de recursos de la ANSES, con un reparto diferencial entre grandes empresas y pymes, bajo control del Congreso.

 

Otro foco de polémica fue la inclusión, como anexo, del traspaso del fuero laboral nacional a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires. La jugada volvió a tensar la relación entre Victoria Villarruel y Patricia Bullrich. Desde el entorno de la vicepresidenta advirtieron que ese punto podía hacer naufragar toda la reforma, ya que debería tratarse en una ley aparte durante el período ordinario.

 

También quedó afuera la posibilidad de pagar salarios a través de billeteras virtuales. El PRO presionó para mantener esa opción, con el argumento de la libertad de elección del trabajador, pero el oficialismo decidió sostener el sistema bancario tradicional, alegando mayor seguridad y respaldo del Banco Central.

 

Entre los retoques finales, se eliminó el plazo de dos años para los aportes solidarios obligatorios, aunque se mantuvieron los topes: hasta 0,5% para cámaras empresarias y 2% para los gremios. Esto generó cruces en el recinto, con críticas desde el macrismo por las concesiones hechas a sindicatos y entidades patronales.

 

El proyecto ratifica que los convenios por empresa pueden prevalecer sobre los nacionales, mantiene el cálculo de indemnizaciones sobre la mejor remuneración mensual (sin extras, aguinaldo ni vacaciones) y habilita el pago en cuotas de sentencias laborales: seis para grandes empresas y doce para pymes.

 

Durante el debate, la defensa corrió por cuenta de dirigentes jóvenes de La Libertad Avanza como Juan Cruz Godoy y Bruno Olivera, a quienes Karina Milei busca posicionar como referentes territoriales. El peronismo, en cambio, optó por un discurso duro, calificó la reforma como inconstitucional y sostuvo que no va a generar empleo.

 

Mientras tanto, en la calle hubo protestas convocadas por la CGT y otras organizaciones. La manifestación frente al Congreso terminó con incidentes, heridos y detenidos, en un clima que reflejó la fuerte polarización alrededor del tema.

 

En Diputados, el oficialismo ya tiene el tablero en la cabeza. Martín Menem aseguró el control de las comisiones clave —Trabajo y Presupuesto— y el plan es sacar dictamen el 18 de febrero. Para cumplir los plazos reglamentarios, Milei debería extender las sesiones extraordinarias por decreto hasta fin de mes.

 

El Gobierno confía en repetir el esquema de apoyos del Senado. Con La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y aliados provinciales, creen poder superar cómodamente el quórum. Aun así, hay dudas en algunos bloques sobre el capítulo fiscal y el funcionamiento del FAL, lo que anticipa otra ronda de negociaciones intensas.

 

El peronismo, por su parte, intenta ordenar a su tropa para rechazar la reforma en bloque, aunque hay provincias donde las definiciones todavía están abiertas. Con este escenario, la discusión promete seguir siendo áspera, pero el oficialismo apuesta a llegar al 1° de marzo con una de sus reformas estrella convertida en ley.

 

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