Prueba superada: el Tesoro renovó toda la deuda en pesos y logró absorber liquidez
En una licitación clave, Economía consiguió un rollover superior al 123%, bajó tasas en el tramo corto y envió una señal de confianza al mercado en medio de la estrategia de control monetario.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Ministerio de Economía atravesó este miércoles una parada brava en el frente financiero y salió bien parado. En una licitación con vencimientos en pesos por $7,3 billones —tras un canje previo con el Banco Central, ya que el monto bruto rozaba los $9 billones— el Tesoro no solo logró cubrir todo, sino que colocó $9,02 billones. El resultado dejó un rollover del 123,39%, aun cuando los depósitos disponibles eran bastante menores, apenas $3,16 billones.
Desde la Secretaría de Finanzas celebraron el dato en redes sociales y detallaron que se recibieron ofertas por $11,51 billones, una cifra que mostró un alto nivel de interés por los instrumentos en pesos. En los hechos, el Gobierno evitó emitir para afrontar los vencimientos y, además, absorbió cerca de $1,6 billones del mercado, reforzando la línea oficial de orden monetario con el dólar tranquilo.
Uno de los puntos que más miró el mercado fue la baja de tasas en el tramo más corto. En la Lecap con vencimiento el 17 de abril, el Tesoro convalidó una tasa efectiva mensual de 2,81%, por debajo del 2,99% aceptado en la licitación anterior para un instrumento similar. En ese papel se concentraron $5,03 billones, una muestra clara del apetito por colocaciones de corto plazo a tasa fija.
En el plano político, el resultado fue festejado sin vueltas. Javier Milei replicó en X un mensaje del presidente del BICE y lo acompañó con su ya clásico “Viva la libertad carajo”, dejando en claro que en la Casa Rosada le dieron lectura positiva al test superado.
La licitación llegó apenas un día después de que el Indec informara una inflación del 2,9% en enero, dato que volvió a poner el foco sobre la política de tasas. Ahora, la atención del mercado se traslada al Directorio del Banco Central, que deberá definir si mantiene el rumbo o ajusta el esquema monetario.
En cuanto a los instrumentos ofrecidos, hubo una canasta variada: letras capitalizables con vencimientos en 2026, bonos a tasa fija y variable, papeles ajustados por CER y una letra dólar linked. Los títulos indexados por inflación captaron el 24% de la demanda, mientras que el interés por cobertura atada al dólar fue casi inexistente.
Hacia adelante, el desafío sigue siendo sostener rollovers altos durante todo el año, no solo para atender los compromisos en pesos sino también para administrar vencimientos en moneda extranjera. En ese contexto, el resultado de esta licitación fue leído como una señal de respaldo del mercado a la estrategia financiera del Gobierno, en un escenario que todavía exige precisión y constancia.
