Europa flexibiliza norma sobre emisiones y favorece al gas argentino antes de exportar GNL
La Unión Europea suavizó temporalmente multas por emisiones de metano, beneficiando a Argentina en el contexto de sus primeras exportaciones de gas natural licuado hacia el bloque europeo.
La Unión Europea decidió flexibilizar una regulación clave sobre las emisiones de metano, una medida que favorece directamente al gas argentino justo antes de que comiencen sus primeras exportaciones de gas natural licuado (GNL) hacia el continente europeo. Esta normativa europea, aprobada en 2024, establece que a partir de 2025 los importadores de petróleo, gas y carbón deben demostrar que sus hidrocarburos provienen de países con controles equivalentes a los europeos.
Además, en 2028 se exigirá reportar las emisiones de metano, y para 2030 solo se permitirá la entrada de energía que cumpla con un techo máximo de emisiones fijado por la Comisión Europea. Sin embargo, ante la crisis global de suministro y el aumento de los precios energéticos, Bruselas optó por eliminar temporalmente las multas a las empresas energéticas, una decisión que suaviza el impacto de la regulación y resulta favorable para proveedores como Argentina, que está en proceso de expandir su producción de gas.
El foco principal de esta regulación es el control del venteo o flaring, la práctica de quemar el gas asociado al petróleo cuando no existe infraestructura para su evacuación. Esta actividad, costosa de evitar por la inversión que requiere en gasoductos y almacenamiento, es un desafío creciente en Argentina, especialmente en la región de Vaca Muerta, donde las emisiones de metano han aumentado debido a la expansión petrolera.
Un informe del Banco Mundial indica que Argentina fue el país que más incrementó la quema de gas entre 2016 y 2021. Duplicando así sus niveles previos y posicionándose como el segundo en América Latina con mayores emisiones por venteo, solo detrás de Venezuela.
En este contexto, la Comisión Europea mantuvo un diálogo directo con las empresas argentinas. A fines de 2025, técnicos de YPF y Pan American Energy (PAE) participaron en un taller virtual con representantes europeos, donde se abordaron consultas y se explicaron las estrategias para medir y reducir las emisiones de metano, que serán la nueva referencia para evaluar a los proveedores de energía. Asimismo, en abril pasado, la provincia de Neuquén presentó un Procedimiento de Reporte de Gases de Efecto Invernadero (GEI) para el sector hidrocarburífero, acompañado de un plan que apunta a reducir en un 16% la intensidad de emisiones en los próximos 20 años, incluso contemplando un fuerte crecimiento en la producción.
La importancia de estos avances radica en que Argentina comenzará a exportar gas natural licuado a Europa en 2027. El primer contrato fue firmado por la estatal alemana Securing Energy for Europe (SEFE), que adquirió el 80% de la capacidad del primer buque de licuefacción de Southern Energy (SESA), un consorcio compuesto por PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y la noruega Golar.
Además, YPF junto con la italiana ENI desarrollan un proyecto de mayor envergadura que contempla la construcción de hasta tres unidades flotantes de licuefacción, donde ENI sería el principal comprador. La diversificación de proveedores energéticos en Europa responde a la experiencia vivida tras la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022, que evidenció la vulnerabilidad de depender excesivamente del gas ruso. En respuesta, la Unión Europea redujo su consumo de gas en un 18% entre 2021 y 2025 y aumentó la participación de otros países en su suministro, destacándose Noruega con un 31%, Estados Unidos con el 26%, y el norte de África con el 13%.
