Las acciones de SpaceX tocan un mínimo histórico pese al exitoso vuelo de Starship
La compañía de Elon Musk completó con éxito el decimotercer vuelo de prueba de Starship, pero los inversores mantienen sus dudas sobre la capacidad de la empresa para convertir sus avances tecnológicos en resultados financieros sostenibles.
Por redacción
A pesar de haber alcanzado uno de los hitos más importantes de su historia reciente, SpaceX no logró convencer a Wall Street. Las acciones de la compañía cayeron este lunes a un nuevo mínimo histórico, reflejando la cautela que persiste entre los inversores apenas semanas después de su debut bursátil.
Los títulos de SpaceX (SPCX) descendieron hasta USD 109,53, cerca de la mitad de su máximo intradiario de USD 225,64 registrado en junio y aproximadamente un 18% por debajo de su precio de salida a bolsa de USD 135, fijado el 12 de junio de 2026.
La caída se produjo apenas días después del decimotercer vuelo de prueba de Starship, realizado el viernes por la noche desde Starbase, Texas. Se trató del primer lanzamiento desde que la empresa comenzó a cotizar en bolsa y dejó una combinación de logros técnicos y desafíos pendientes.
Durante la misión, Starship desplegó con éxito 20 satélites Starlink V3 de nueva generación, volvió a encender uno de sus motores en el espacio y completó lo que la compañía describió como su amerizaje más suave hasta la fecha.
"Estoy eufórico en este momento. El 13 es un número de la suerte", afirmó Dan Huot, portavoz de SpaceX, durante la transmisión oficial del lanzamiento.
Sin embargo, la misión no fue perfecta. El propulsor Super Heavy consiguió realizar la separación en caliente y la maniobra de giro que había fallado en el ensayo anterior, pero no logró encender correctamente sus 13 motores durante la secuencia de aterrizaje, impactando en el Golfo de México con mayor fuerza de la prevista.
Aun así, ni Starship ni el Super Heavy estaban diseñados para ser recuperados en esta prueba, por lo que SpaceX consideró el vuelo como un éxito general.
La compañía ya tiene la mirada puesta en el próximo desafío: intentar capturar la etapa superior de Starship utilizando los brazos mecánicos "Mechazilla" de la torre de lanzamiento, una maniobra inédita que marcaría un nuevo avance en la reutilización de sus sistemas.
"A menos que encontremos problemas en la revisión de los datos, intentaremos capturar la nave en el próximo vuelo", escribió Elon Musk en la red social X.
No obstante, el mercado parece estar evaluando algo más que los avances tecnológicos. La fuerte caída de las acciones refleja la preocupación de los inversores sobre la estrategia de SpaceX de acelerar la transición hacia Starship y reducir progresivamente su dependencia del Falcon 9, actualmente el vehículo más rentable de la empresa.
Según trascendió, la compañía dejó de aceptar reservas para algunos lanzamientos exclusivos del Falcon 9 más allá de 2028 y comenzó a discontinuar la producción de determinados componentes no reutilizables del Falcon 9 y Falcon Heavy.
Esta decisión incrementa la importancia de Starship dentro del negocio y convierte a su fiabilidad en un factor determinante para la valuación futura de la empresa.
Para Alex Morris, CEO de F/m Investments, la volatilidad es parte del proceso. "SpaceX tiene una ventaja competitiva enorme y cada vez más clientes, pero incorpora muchas tecnologías emergentes y eso inevitablemente genera fluctuaciones en el mercado", señaló.
Por ahora, el mensaje de Wall Street es claro: los avances técnicos continúan impresionando, pero los inversores esperan pruebas concretas de que Starship podrá convertirse en el motor financiero que justifique las elevadas expectativas depositadas en SpaceX.
