El campo argentino conquista Europa: las exportaciones agroindustriales crecieron 30%
El crecimiento estuvo explicado por una combinación de mayores volúmenes exportados y una recuperación en varios complejos productivos.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
Las exportaciones agroindustriales hacia la Unión Europea registraron un crecimiento cercano al 30%, impulsadas por una mayor demanda de alimentos, una mejora en la competitividad y el avance de nuevos acuerdos comerciales.
El desempeño confirma el rol estratégico del campo como generador de divisas para la economía argentina. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones agroindustriales alcanzaron USD 26.978 millones, con un incremento del 17,3% interanual, lo que significó un ingreso adicional de casi USD 4.000 millones frente al mismo período del año anterior.
El crecimiento estuvo explicado por una combinación de mayores volúmenes exportados y una recuperación en varios complejos productivos. Entre los sectores con mejor desempeño se destacaron el girasol, el trigo, la carne vacuna, los lácteos y las economías regionales. En los primeros cinco meses del año, el sector exportó 53 millones de toneladas, un récord histórico, por un valor superior a USD 22.000 millones.
La Unión Europea se consolidó como un mercado clave para los productos argentinos, especialmente para alimentos con mayor valor agregado. Entre los principales envíos se destacan la harina de soja, aceites, carnes, productos pesqueros, miel, maní y otros productos agroindustriales.
El impulso también está relacionado con las expectativas generadas por una mayor integración comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. De acuerdo con estimaciones del sector, un acuerdo comercial podría ampliar significativamente las oportunidades para la agroindustria argentina, especialmente mediante una reducción de barreras arancelarias y un mayor acceso a consumidores europeos.
Sin embargo, el desafío para Argentina no pasa solamente por exportar más materias primas, sino por avanzar en una mayor industrialización de la producción. La incorporación de tecnología, trazabilidad y procesos de transformación permitiría capturar una mayor proporción del valor generado en la cadena agroalimentaria.
