Palantir, SpaceX y AMD: la semana que puso a prueba las apuestas de Wall Street en inteligencia artificial
Para el inversor que sigue de cerca la infraestructura de la inteligencia artificial, esta semana ofrece un caso de estudio sobre cómo el mercado premia y castiga de forma muy distinta a empresas que, en el fondo, forman parte de la misma tendencia estructural.
La primera semana de agosto de 2026 concentró tres balances que resumen, cada uno a su manera, el estado actual de la narrativa de inteligencia artificial en los mercados. Palantir, SpaceX y AMD presentaron sus resultados del segundo trimestre en un lapso de apenas 48 horas, entre el 3 y el 4 de agosto, y las reacciones del mercado no podrían haber sido más distintas entre sí. Mientras una acción subía casi 30% en una sola sesión, otra caía a pesar de superar las expectativas de los analistas, y una tercera empresa sorprendía con una estructura de negocio poco convencional: invertir directamente en la compañía que le compra sus productos.
Para el inversor que sigue de cerca la infraestructura de la inteligencia artificial, esta semana ofrece un caso de estudio sobre cómo el mercado premia y castiga de forma muy distinta a empresas que, en el fondo, forman parte de la misma tendencia estructural.
El caso de Palantir fue el más contundente. La compañía reportó ingresos de USD 1.935 millones en el segundo trimestre, un incremento interanual del 93%, y una ganancia por acción ajustada de USD 0,41 frente a los USD 0,35 que esperaba el consenso. El dato que más pesó, sin embargo, fue el crecimiento del 149% interanual en su ingreso comercial dentro de Estados Unidos, la porción del negocio que no depende de contratos gubernamentales. Palantir elevó además su guía de ingresos para 2026 a un rango de entre USD 8.150 y 8.158 millones, desde los USD 7.650 a 7.660 millones previos, lo que la propia compañía describió como la mayor suba de guía de su historia. La combinación de crecimiento y rentabilidad llevó a la empresa a una Regla del 40 de 155 puntos, muy por encima de los aproximadamente 120 que alcanzó NVIDIA en su mejor momento y de los menos de 50 que registró históricamente Salesforce.
SpaceX, por su parte, presentó su primer balance como empresa cotizante desde su salida a bolsa en junio. La compañía facturó USD 7.800 millones, un 92% más que un año atrás, y redujo su pérdida neta a USD 541 millones, muy por debajo de los USD 1.000 millones del mismo trimestre del año anterior y del consenso, que proyectaba una pérdida de USD 1.900 millones. Aun así, la acción retrocedió cerca de 9% tras el reporte, presionada por la incertidumbre sobre el gasto del segmento de inteligencia artificial —que incluye a xAI y Grok— y por la proximidad del primer vencimiento de lock-up para inversores institucionales, el 6 de agosto. AMD, en tanto, reportó ingresos de USD 11.500 millones, un 50% más interanual, con su segmento de centros de datos casi duplicando su facturación hasta USD 6.700 millones —el 58% del total— y una guía de aproximadamente USD 13.000 millones para el tercer trimestre. La compañía además confirmó una alianza con Anthropic que incluye una inversión directa de hasta USD 5.000 millones.
Las tres historias, leídas en conjunto, muestran que el mercado ya no evalúa a las empresas de inteligencia artificial únicamente por su crecimiento de ingresos. Palantir fue premiada por combinar una expansión acelerada con rentabilidad real; SpaceX, pese a superar expectativas, enfrentó dudas sobre cuánto tiempo más puede sostener el gasto en su división de inteligencia artificial; y AMD eligió atarse financieramente a sus propios clientes para asegurar demanda futura, una estrategia que reduce el riesgo comercial pero expone a la compañía al éxito o fracaso de sus socios. El posicionamiento de cada compañía dentro de la cadena de valor de la inteligencia artificial —desde el software de análisis de datos hasta el cómputo satelital y los semiconductores— ayuda a explicar por qué el mercado las trató de forma tan distinta pese a compartir la misma tendencia de fondo. Para el inversor, la lección es que los fundamentos —márgenes, guía y estructura de contratos— siguen pesando más que el simple crecimiento de ingresos. Quienes sigan estas historias desde Argentina pueden hacerlo, entre otras vías, a través de la plataforma de Bull Market Brokers, que ofrece acceso a estos activos para la comunidad de inversores locales.
