Amazon y Apple: dos récords, dos reacciones opuestas en el mismo día
La comparación deja una enseñanza central para quien invierte: Amazon está en modo aceleración, Apple, en cambio, exhibe disciplina financiera y márgenes envidiables.
El 30 de julio de 2026 el mercado recibió, en una misma jornada, los balances de dos de las compañías más grandes del mundo: Amazon presentó su segundo trimestre y Apple, su tercer trimestre fiscal, el último bajo el liderazgo de Tim Cook antes de la asunción de John Ternus en septiembre. Ambas firmas reportaron cifras récord, pero el mercado las interpretó de manera radicalmente distinta: la acción de Amazon avanzó casi 10% en las operaciones posteriores al cierre, mientras que Apple llegó a retroceder 6%.
Esa divergencia, lejos de ser anecdótica, ofrece una lectura clara de qué variable prioriza hoy Wall Street a la hora de valuar a las grandes tecnológicas: no alcanza con crecer y ser rentable, sino que el mercado exige evidencia concreta de que la inversión en inteligencia artificial ya se traduce en ingresos medibles.
Amazon facturó 200.600 millones de dólares, un 20% más que un año atrás y la primera vez en su historia que supera los 200.000 millones en un trimestre. El ingreso operativo creció 43%, hasta 27.500 millones de dólares, creciendo a un ritmo más del doble que las ventas. El motor de ese salto fue AWS, que aceleró a 37% interanual —su ritmo más rápido en 18 trimestres— con ingresos de 42.200 millones de dólares y un backlog de contratos firmados de 496.000 millones de dólares, que crece a triple dígito. El margen operativo de la nube llegó a 39,4%, con una expansión de 650 puntos básicos. Amazon elevó además su guidance de inversión de capital para 2026 a 220.000 millones de dólares, y su CEO, Andy Jassy, señaló que los negocios de chips propios Trainium y Graviton ya superan individualmente los 25.000 millones de dólares de run rate anual, con clientes como Anthropic y OpenAI.
El correlato de esa apuesta fue un free cash flow negativo de 7.600 millones de dólares en los últimos doce meses, frente a un saldo positivo de 18.200 millones un año antes. Sin embargo, el mercado no penalizó ese consumo de caja porque lo asocia a un crecimiento ya verificable. Apple, en cambio, mostró un trimestre igualmente sólido: ingresos de 109.400 millones de dólares (+16%), un iPhone que creció 22% y marcó récord de junio, un Mac que se expandió 29% de la mano de la MacBook Neo, y una ganancia por acción de 2,02 dólares (+29%). Pese a ello, la compañía advirtió sobre restricciones de suministro en chips y memoria que ya presionan los precios de Mac y iPad, un impacto cambiario que restará 2,5 puntos porcentuales al crecimiento del iPhone el próximo trimestre, y una división de Services que quedó por debajo de lo esperado, con 30.740 millones de dólares frente a una proyección de 31.220 millones.
La comparación deja una enseñanza central para quien invierte: Amazon está en modo aceleración, con una demanda de inteligencia artificial que ya se refleja en los números de AWS, y el mercado le tolera quemar caja porque entiende hacia dónde va esa inversión. Apple, en cambio, exhibe disciplina financiera y márgenes envidiables —había incluso superado a NVIDIA como la compañía más valiosa del mundo, con una capitalización cercana a los 5 billones de dólares—, pero no logró mostrar la misma velocidad de crecimiento en el terreno que hoy más pondera el inversor. La pregunta que deja este balance doble, entonces, no es cuál empresa es mejor, sino qué está dispuesto a priorizar cada inversor: el ritmo de crecimiento o la rentabilidad ya consolidada. Para quienes quieran seguir de cerca este tipo de movimientos, Bull Market Brokers ofrece acceso tanto a AMZN como a AAPL desde Argentina, vía CEDEAR o en dólares.
