Citi ajusta su estrategia global: reduce exposición a bonos y mantiene su apuesta por acciones, oro y uranio
El banco modificó su posicionamiento en renta fija, reemplazando bonos británicos por deuda alemana, mientras mantiene una visión optimista sobre las acciones vinculadas a la inteligencia artificial y los mercados de materias primas.
Por redacción
Citi actualizó su estrategia global de inversión y realizó cambios puntuales en su cartera recomendada. La principal modificación se produjo en el segmento de renta fija, donde el banco decidió reemplazar su preferencia por bonos británicos por Bunds alemanes, aunque mantuvo intacta su visión favorable sobre las acciones, particularmente aquellas vinculadas al desarrollo de la inteligencia artificial (IA).
Según el informe elaborado por los estrategas de la entidad, la incertidumbre geopolítica y el futuro de la política monetaria continúan condicionando a los mercados de deuda. En ese contexto, Citi mantiene una posición neutral respecto de la duración y sigue infraponderando los bonos del Tesoro estadounidense.
La entidad considera que los bonos soberanos alemanes ofrecen actualmente una mejor relación entre riesgo y retorno que la deuda británica, especialmente en un escenario marcado por las tensiones en Medio Oriente y las dudas sobre los próximos movimientos de la Reserva Federal.
Pese al ajuste en renta fija, el mensaje principal del banco permanece sin cambios: las acciones siguen siendo el activo favorito. Citi conserva una sobreponderación en los sectores tecnológico e industrial, al considerar que continúan siendo los principales beneficiarios del ciclo global de inversiones impulsado por la inteligencia artificial.
Los analistas sostienen que el mercado accionario ha comenzado a diferenciar claramente entre las empresas que se benefician de la IA y aquellas que podrían quedar rezagadas. En contraste, el crédito corporativo continúa moviéndose de manera más homogénea, razón por la cual el banco mantiene una visión menos favorable sobre los bonos corporativos con grado de inversión, tanto en Estados Unidos como en Europa.
Además, Citi considera que los actuales niveles de tasas de interés todavía no representan una amenaza para el crecimiento de la inteligencia artificial. No obstante, advierte que podrían seguir afectando a sectores más sensibles al costo del financiamiento, como el inmobiliario.
Por ahora, el banco no espera nuevas subas de tasas por parte de la Reserva Federal durante 2026. Aunque el mercado aún contempla esa posibilidad, Citi estima que la moderación observada en la inflación y el empleo reduce la probabilidad de un endurecimiento monetario en el corto plazo.
En el segmento de materias primas, la entidad mantiene una perspectiva positiva sobre varios activos. Entre ellos sobresale el cobre, para el que proyecta un precio de USD 15.000 por tonelada durante los próximos 12 meses, impulsado por la transición energética y la expansión de la infraestructura relacionada con la IA.
Asimismo, el banco conserva una visión estructuralmente alcista sobre el oro y estima que podría alcanzar los USD 5.000 por onza en un horizonte de entre seis y doce meses. Sin embargo, advierte que la fortaleza del dólar y la incertidumbre geopolítica podrían mantener al metal en un rango lateral durante el corto plazo.
Otro de los activos destacados es el uranio. Citi prevé que el precio supere los USD 100 por libra en los próximos tres meses, respaldado por una oferta limitada y el crecimiento sostenido de la energía nuclear a nivel global.
El informe señala que están previstos 51 nuevos reactores nucleares antes de 2030, de los cuales 29 se construirán en China, un dato que refuerza las perspectivas positivas para el sector.
En cuanto al petróleo, el banco mantiene una posición neutral y proyecta un valor cercano a USD 70 por barril para el Brent hacia el cuarto trimestre de 2026.
Para Citi, la inteligencia artificial continúa siendo el principal motor de los mercados, mientras que la evolución de la geopolítica, la inflación y las decisiones de los bancos centrales determinarán si será necesario revisar nuevamente la estrategia en los próximos meses.
