Trump impone arancel del 10% a ciertos productos argentinos, con varias excepciones clave
Estados Unidos anunció un recargo específico del 10% para algunas exportaciones argentinas a partir de este viernes, excluyendo alimentos, energía, acero y automóviles, en el marco de su política contra el trabajo forzoso.
La administración de Donald Trump oficializó un nuevo esquema de aranceles que afecta a las importaciones provenientes de 60 países, incluyendo Argentina. A partir de este viernes, ciertos productos argentinos deberán afrontar un recargo del 10%, mientras otros sectores quedaron excluidos.
El listado oficial divulgado por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) precisa que el incremento impositivo se aplicará solo a un conjunto específico de bienes argentinos, centrados principalmente en materias primas, insumos industriales y manufacturas especializadas. En contraste, alimentos, productos energéticos, acero, aluminio, automóviles y otras materias primas estratégicas no sufrirán el gravamen.
Esta medida forma parte de la política comercial reactivada por Trump bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, con la intención de presionar a los socios comerciales para que refuercen la prohibición de importar productos fabricados mediante trabajo forzoso. Según la Casa Blanca, las exenciones buscan evitar problemas de abastecimiento y minimizar el impacto sobre la producción y los consumidores estadounidenses, sin perder de vista el objetivo de fortalecer los controles en las cadenas globales de suministro.
En ese sentido, la aplicación del arancel del 10% no será generalizada para todas las exportaciones argentinas, sino que se limitará a ciertas posiciones arancelarias definidas en el documento oficial. Esto implica que el impacto directo sobre el volumen total de exportaciones argentinas hacia Estados Unidos será acotado.
La medida generó preocupación en sectores industriales, que temen una reducción en la competitividad. El Gobierno argentino ya evalúa respuestas diplomáticas y comerciales para mitigar el impacto y mantener abiertas las vías de diálogo con Washington. Analistas advierten que la medida podría afectar la balanza comercial y presionar a sectores exportadores. Argentina buscará apoyo en organismos multilaterales para evitar una escalada y promover un comercio justo y transparente entre ambos países.
