Otra potencia económica en alerta por la escasez de chips
El gobierno japonés está decidido a invertir billones para recuperar la independencia en materia de fabricación de semiconductores.
La escasez de semiconductores a nivel mundial viene golpeando las diferentes industrias en los últimos tiempos. Los sectores de las automotrices y las empresas tecnológicas fueron dos de las más castigas por la falta de chips.
Cabe recordar que hasta Qualcomm, el mayor fabricante de chips móviles del mundo, no pudo obtener suficiente procesadores para satisfacer las demandas de sus clientes combinados.
Cristiano Amon, CEO de la empresa de informática, aseguró el pasado marzo que, si bien esto está sucediendo se debió a la alta demanda de productos tecnológicos, también significó mucho estrés que la cadena de suministro no estuviera lista para el crecimiento. "Y la escasez probablemente continuará hasta finales de 2021, agregó el director Ejecutivo.
Además de Estados Unidos, que asignó U$S 37 mil millones para impulsar la fabricación de chips en su territorio, el gobierno de Japón también tomó como una causa nacional la cruzada contra la falta de semiconductores.
Si bien el país nipón estuvo los últimos años dependiendo de Corea del Sur y Taiwán para el abastecimiento de la mayoría de sus semiconductores, la potencia económica busca volver a los tiempos en que era completamente independiente.
En ese sentido, el Ministerio de Comercio japonés declaró este mes que impulsar una industria de chips de cosecha propia es una misión nacional, no menos importante que asegurar alimentos y energía.
Para que esto se convierta en realidad, el gobierno nipón deberá dejar de lado sus preocupaciones por su creciente deuda e inverir, al menos, un billón de yenes ($ 9 mil millones) este año fiscal y billones más después de eso, según Tetsuro Higashi, ex presidente del mayor fabricante de equipos de chips de Japón, Tokyo Electron.
Higashi, principal asesor del gobierno en su estrategia de semiconductores, aseguró: "Si perdemos esta oportunidad ahora, puede que no haya otra".
Además del desembolso de dinero, la estrategia japonesa incluye el uso de incentivos para atraer a las fundiciones extranjeras como Taiwan Semiconductor Manufacturing, el mayor productor mundial de chips hechos a pedido, para construir una base de fabricación en Japón con socios locales.
Es relevante recordar que al igual que Japón, Estados Unidos también mostró en boca de su mandatario, Joe Biden, su preocupación por la escasez.
"Recientemente, vimos como la escasez de chips de computadora provocó retrasos en la producción de automóviles, lo que resultó en una reducción de las horas de trabajo de los trabajadores estadounidenses, un punto culminante en la herradura del siglo XXI", dijo Biden en marzo pasado.
Y agregó: "Necesitamos asegurarnos de que estas cadenas de suministro sean seguras y confiables.
