Caputo aseguró que bajó la deuda pública tras una fuerte cancelación de pasivos del Banco Central
El Ministro de Economía afirmó que durante mayo el Tesoro redujo deuda equivalente a 3,3 puntos del PBI. La operación incluyó pagos al BCRA con fondos del FMI y utilidades de la autoridad monetaria.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que el stock de deuda pública registró una baja importante durante mayo luego de que el Tesoro Nacional avanzara con la cancelación de parte de los pasivos que mantenía con el Banco Central de la República Argentina.
Según explicó el funcionario a través de redes sociales, la reducción equivaldría a unos 3,3 puntos del Producto Bruto Interno (PBI), producto de la recompra de letras intransferibles que estaban en manos del Banco Central.
De acuerdo con el detalle oficial, el Tesoro canceló durante mayo títulos por un valor nominal de US$22.284 millones, en lo que el Gobierno presenta como parte del proceso de saneamiento financiero y recomposición del balance del BCRA iniciado a fines de 2023.
El Gobierno busca mostrar una mejora en el balance del BCRA
Desde el equipo económico sostienen que estas operaciones apuntan a fortalecer la hoja de balance del Banco Central y reducir el peso de instrumentos considerados “ilíquidos” dentro de sus activos.
En ese sentido, Caputo remarcó que las reservas internacionales crecieron de manera significativa desde el inicio de la actual gestión. Según indicó, pasaron de US$21.209 millones el 7 de diciembre de 2023 a US$48.511 millones en la actualidad.
Al mismo tiempo, afirmó que el stock de letras intransferibles en poder del Banco Central se redujo desde US$67.190 millones a fines de 2023 hasta unos US$30.306 millones luego de las operaciones concretadas en mayo.
El ministro señaló además que esos títulos habían sido emitidos en años anteriores como contrapartida del uso de reservas para financiar al Tesoro Nacional, una práctica que —según la mirada oficial— terminó deteriorando el balance de la autoridad monetaria y alimentando presiones inflacionarias.
En el Palacio de Hacienda consideran que la reducción de este tipo de pasivos representa una señal positiva para el mercado financiero y forma parte del esquema de ordenamiento macroeconómico que impulsa el Gobierno.
Sin embargo, distintos analistas siguen observando con atención el impacto real de estas operaciones sobre la sostenibilidad de la deuda y la evolución futura de las reservas. En el mercado coinciden en que, más allá de la mejora contable que busca mostrar el Ejecutivo, el desafío seguirá siendo consolidar la estabilidad financiera sin frenar la actividad económica.
Mientras tanto, el oficialismo apuesta a exhibir estos movimientos como una prueba de fortalecimiento del Banco Central y como un paso clave dentro del proceso de desinflación que intenta sostener desde hace más de un año
