Junio llega con nuevos aumentos en tarifas: el gas subirá 2,81% y la luz 1,5%

El Gobierno aplicará nuevos ajustes en los servicios públicos, aunque decidió moderar la quita de subsidios para evitar un impacto mayor sobre la inflación y el bolsillo de los hogares.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 1 hora

Las tarifas de gas y electricidad volverán a aumentar a partir de junio, aunque esta vez con subas más moderadas que las registradas durante los últimos meses. Según confirmaron fuentes oficiales las boletas de gas tendrán un incremento promedio del 2,81%, mientras que las de electricidad subirán alrededor de 1,5%.

 

Con estos nuevos cuadros tarifarios definidos por los entes reguladores, el ajuste del gas quedará incluso por encima de la inflación estimada para mayo, que en el mercado proyectan por debajo del 2,6%. En cambio, el aumento de la electricidad se ubicará algo más abajo de esa referencia.

 

De todos modos, en el caso de la luz, el impacto final sobre las facturas dependerá también de las decisiones que tomen las provincias y de los costos adicionales que aplican distribuidoras y organismos locales.

 

La decisión oficial fue avanzar con aumentos más graduales y desacelerar el ritmo de reducción de subsidios que venía aplicándose en los servicios públicos. El objetivo es evitar que las tarifas vuelvan a convertirse en uno de los principales motores de la inflación mensual.

 

El Gobierno busca contener el impacto en el bolsillo

 

En la Casa Rosada reconocen que los incrementos tarifarios siguen teniendo un peso importante sobre el gasto de las familias, especialmente después de más de un año de fuertes ajustes en servicios esenciales.

 

Por eso, la estrategia actual apunta a sostener parte de la asistencia estatal mientras el proceso de desaceleración inflacionaria intenta consolidarse. La idea oficial es evitar un salto brusco en las boletas durante los meses de invierno, cuando además aumenta el consumo de gas por cuestiones estacionales.

 

Aun así, las tarifas continúan ajustándose todos los meses a través de mecanismos automáticos vinculados a costos de generación, transporte y distribución.

 

Un informe reciente de la Oficina de Presupuesto del Congreso mostró que los subsidios energéticos todavía representan una parte importante del gasto público.

 

Según el relevamiento, durante el primer trimestre del año las transferencias destinadas a subsidios energéticos equivalieron al 0,16% del Producto Bruto Interno (PBI).

 

Del total de fondos enviados por el Estado nacional para sostener tarifas, cerca del 75% correspondió al sector eléctrico, mientras que el 22% fue destinado al gas natural.

 

En el Gobierno sostienen que el desafío es avanzar hacia un esquema de tarifas más equilibrado sin provocar un deterioro mayor en el poder adquisitivo. El problema es que, pese a la desaceleración inflacionaria de los últimos meses, los salarios todavía vienen sintiendo el impacto acumulado de los aumentos en servicios, transporte y alimentos.

 

Mientras tanto, los hogares siguen mirando con atención cada actualización tarifaria. Aunque las subas de junio serán más moderadas que en otros momentos del ajuste, el peso de las boletas continúa siendo uno de los gastos que más presión ejerce sobre las economías familiares, sobre todo en plena llegada de las bajas temperaturas.

 

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