Plazo Fijo|16 de marzo de 2022

¿Fue negocio hacer un plazo fijo en febrero?

Luego de que el INDEC presentara los datos de inflación de febrero, muchos ahorristas se comenzaron a cuestionar si fue rentable colocar el dinero en un plazo fijo.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) dio a conocer que la inflación de febrero de 2022 fue del 4,7%. Ante este devastador escenario, muchos ahorristas que optaron por los depósitos a plazo fijo como alternativa de inversión comenzaron a preguntarse si realmente fue una buena decisión.

 

Quien colocó el dinero en un plazo fijo a 30 días durante el mes de febrero obtuvo una rentabilidad nominal mensual del 3,25%, ya que, a inicios de mes, la tasa nominal anual (TNA) era del 39%. Como se puede apreciar, si bien se amortiguó ligeramente el impacto de la inflación, no alcanzó para superarla. En total, la pérdida en términos reales fue del 1,45%.

 

No obstante, midiendo la rentabilidad en dólares, sí fue negocio hacer un plazo fijo, ya que el tipo de cambio libre que se consigue a través de la bolsa, el dólar MEP, retrocedió en este periodo de tiempo. En concreto, pasó de $214 a $196, aproximadamente. Como resultado, la famosa inversión rindió alrededor de un 12% en dólares.

 

De todas formas, estas divergencias solo se dan en contextos muy puntuales, ya que, a lo largo de la historia argentina, quedó en evidencia que colocar los ahorros en depósitos a plazo fijo no fue rentable en la mayoría de los casos.

 

Alternativas al plazo fijo

Si hacer plazo fijo de forma recurrente no es rentable, entonces, ¿Qué se puede hacer con el dinero? Afortunadamente, el mercado de capitales brinda numerosas alternativas que son compatibles con diversos perfiles de inversor.

 

Si somos conservadores/moderados y buscamos proteger el capital mientras cobramos una renta periódica, entonces es posible comprar obligaciones negociables en dólares. Estos activos representan deuda que emiten las compañías y que los inversores adquieren a cambio de una tasa de interés.

 

Por otra parte, si tenemos un perfil algo más agresivo, podemos optar por acciones o Cedears. En este caso, la renta no está garantizada (por eso, son activos de renta variable), pero el potencial de crecimiento es mucho mayor.

 

Y si queremos un poco de todo, también es posible optar por la suscripción a fondos comunes de inversión, vehículos financieros que son gestionados por profesionales y que permiten obtener atractivas rentabilidades de forma práctica y sencilla.

 

En cualquier caso, para invertir en cualquiera de estos instrumentos financieros, es necesario abrir una cuenta comitente en una sociedad de bolsa que esté regulada por la Comisión Nacional de Valores (CNV) como lo es Bull Market Brokers.