Finanzas personales|14 de septiembre de 2021

Cuáles son los principales miedos de los inversores argentinos y qué opinan los especialistas

De acuerdo a los expertos en asesoramiento financiero, el inversor argentino tiene dos miedos que, en algunos casos, pueden solucionarse.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

A diferencia de lo que sucede en otros países, la falta de educación financiera y la inestabilidad económica, política, social y regulatoria de Argentina generan que el ahorrista promedio no se anime a convertirse en inversor. Y, en caso de hacerlo, estos factores llenan de miedos su mente. Miedos que, a veces, tienen solución.

 

Seguridad jurídica

Evidentemente, el principal miedo de los argentinos se vincula con la (poca) seguridad jurídica que ofrece el país. Atormentados por los fantasmas del pasado, los potenciales inversores creen que el capital no estará protegido de las leyes que atentan directamente contra él. En esta línea, José Luis Pavesa, asesor patrimonial en Bull Market Brokers, ejemplifica esta situación con algunos eventos ocurridos tiempo atrás, enfatizando en el "corralito" de 2001, la pesificación de los depósitos en dólares, el Plan Bonex de 1989 y, más recientemente, el reperfilamiento de Letras.

 

Si bien predecir el futuro es imposible, el especialista afirma que la toma de medidas contra la seguridad jurídica o contra la propiedad privada "ha pasado en la Argentina y podría volver a pasar", por lo que el miedo de los ahorristas argentinos está totalmente justificado. Sin embargo, existen mecanismos que permiten amortiguar, parcial o totalmente, este posible riesgo.

 

Fernando Villar, también asesor patrimonial en el reconocido bróker, destaca que el cliente debe saber que sus tenencias están resguardadas en Caja de Valores, la entidad de custodia que protege todos los activos de los inversores argentinos. De todas formas, si aún hay dudas, siempre existe la posibilidad de abrir una cuenta en el exterior a través de Bull Market Securities.

 

En este contexto, ante un problema mayor, "se pueden girar los fondos a la cuenta del exterior fácilmente", detalla Villar, algo que "en un banco, muchas veces es complicado", agrega el experto. Una vez que el capital se encuentra en otro país, en este caso en Estados Unidos, los fondos están "por fuera de todo alcance de medidas del Banco Central, de la CNV y de cualquier gobierno argentino", comenta Pavesa.

 

Inflación y devaluación

Por otra parte, los inversores argentinos también les tienen miedo a la inflación y a la devaluación, factores que tranquilamente podrían licuar por completo las ganancias e incluso todo el capital. Afortunadamente, ambos son problemas menores, ya que el mercado de capitales ofrece múltiples instrumentos financieros que otorgan protección contra estos sucesos.

 

Por ejemplo, quien quiere protegerse de la inflación puede comprar bonos CER, los cuales siguen la evolución del índice de precios. Si se acerca una devaluación, los bonos dollar linked o incluso los Cedears brindarán cobertura. Si se busca incrementar el capital potencialmente en el largo plazo, estará disponible la compra de acciones. Y si el objetivo es obtener una renta mensual en dólares, los inversores pueden comprar obligaciones negociables de empresas privadas sólidas.

 

Como se puede observar, invertir en la bolsa es una actividad que conlleva algunos riesgos, pero la versatilidad que ofrece el mercado y los diferentes intermediarios brinda una mayor rentabilidad que simplemente dejar los dólares "debajo del colchón", perdiendo año tras año poder adquisitivo como consecuencia de la inflación.