Ethereum|14 de junio de 2021

Ethereum: La sorprendente historia del hombre que se hizo multimillonario minando

Marcos Streng, quien arrancó con apenas unas máquinas, colocó sobre el suelo de Islandia miles de computadoras que validan las transacciones en la blockchain y reciben una recompensa por hacerlo. 

Por Leandro Rampoldi

 

Islandia es un pequeño país europeo que se caracteriza por sus espectaculares paisaje con enormes glaciares, volcanes, termas y campos de lava.

 

La nación nórdica, que se encuentra situada en el océano Atlántico al sur del círculo polar ártico, también es conocida porque no tienen ningún McDonald's, no hay hormigas, no tiene Ejército y, entre otras cosas, hay más volcanes que futbolistas.

 

Muchos desprevenidos podrían imaginar que esos puntos llamativos son todos lo que el territorio tiene, sin embargo, desde el 2013, el diminuto país sumó un nuevo dato curioso a su extensa lista. 

 

En el suelo de Islandia, entre fiordos y volcanes llenos de lava, se encuentra una de las granjas mineras de criptomonedas más grandes del mundo. 

 

Marco Streng, un joven alemán de 32 años, empezó a minar criptodivisas (Bitcoin en aquel entonces) en su dormitorio y, casi una década después, pasó de una sola computadora a un imperio de minería cripto híper rentable. 

 

 

 

El fundador y CEO de Génesis, la minera de Ethereum que se encuentra situada en el país nórdico, hizo millones de dólares gracias al mundo de las criptomonedas. 

 

"Fue interesante hace unos años cuando vinimos acá y construimos esto. Y ahora estamos expandiendo cada vez más porque la demanda crece y hay que aumentar la capacidad", aseguró el director Ejecutivo sobre el vertiginoso crecimiento que sufrió su negocio gracias a la explosión del mercado de las monedas digitales en los últimos años. 

 

El mundo de las criptomonedas se convirtió en los últimos años en uno de los temas más calientes dentro de los medios económicos y financieros del mundo. 

 

Cabe recordar que en octubre pasado, luego de un periodo de lateralización que comenzó a finales de 2019, Bitcoin, la criptodivisa más popular, empezó una vertiginosa escalda alcista. Si bien en mayo pasado la moneda digital sufrió la sexta corrección más grande de su historia, lo cierto es que mucha gente hizo una gran cantidad de dinero con las criptomonedas. 

 

Pero las criptodivisas no son la única manera de generar billetes, el mercado de las monedas digitales también permite, como en el caso de Streng, volverse millonario a través de la minería, la cual consiste en una red de computadoras que sirve como la base de la economía cripto. 

 

¿Cómo se hizo millonario el joven CEO? Streng, que arrancó con apenas unas máquinas, colocó sobre el suelo de Islandia miles de computadoras que validan las transacciones en la blockchain y reciben una recompensa por hacerlo. 

 

Las criptomonedas son un tipo de moneda digital descentralizada que no están gestionadas ni reguladas por ninguna organización ni gobierno. Como no existen monedas físicas para registrar las cuentas, Satoshi Nakamoto, el creador de Bitcoin, inventó la blockchain, un programa que registra y almacena la información de cada una de las operaciones. 

 

Ese virtual libro contable, el cual está distribuido en millones de computadoras, no puede ser alterado o hackeado.

 

"Lo interesante del minado en general es que no hay una sola entidad que valide todas las transacciones. Los mineros de todo el mundo lo validan", explicó Streng sobre el alcance del blockchain. 

 

"No sólo los está reemplazando, sino que los está volviendo obsoletos", continuó el CEO en relación a cómo el sistema de minado está terminando con la función de los bancos centrales del mundo. 

 

El problema de la energía y el minado 

“En la medida en que se usa, me temo que a menudo es para financiamiento ilícito. Es una forma extremadamente ineficiente de realizar transacciones, y la cantidad de energía que se consume para procesar esas transacciones es asombrosa", advirtió en febrero pasado durante una conferencia para New York Times la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, sobre el impacto negativo que tienen las criptomonedas para el medio ambiente. 

 

La opinión de Yellen, quien se convirtió en enero pasado en la primera mujer en estar al mando de la economía estadounidense, está relacionada -además de su visión sobre la ineficiencia de la moneda- en el gran impacto contaminante que tiene el mundo de las criptomonedas en el medio ambiente por su alto consumo de energía. 

 

Según un análisis del Centro de Finanzas Alternativas de la Universidad de Cambridge (CCAF, por sus siglas en inglés), si el Bitcoin fuera un país, la moneda consumiría más electricidad al año que Finlandia, Suiza o Argentina. 

 

Esto de da porque el proceso de "minar" la criptomoneda se realiza a través de gigantescos servidores trabajan constantemente y no dejan de consumir energía.  "A medida que sube el precio del bitcoin, sube el consumo de electricidad, aseguró Michel Rauchs, investigador del CCAF,  en una entrevista para la BBC sobre las consecuencias para el medio ambiente con el uso de las criptomonedas.  Y agregó: "Realmente es por su diseño que el bitcoin consume tanta electricidad. Esto no es algo que cambiará en el futuro, a menos que el precio de bitcoin baje significativamente".

 

En ese marco, no sólo por el impacto negativo del Bitcoin mencionado por Yellen-tomándolo como disparador-, gran parte de las potencias mundiales y varias entidades financieras internacionales tomaron nota desde hace algunos años sobre el cambio climático y por qué este debe ser uno de los principales puntos a tener en cuenta de cara al futuro.