MERVAL|10 de mayo de 2022

La suba de tasas impacta en Argentina

Argentina se encuentra casi aislada del mundo, con pocos flujos de fondos y un intercambio comercial relativamente chico, este suceso tiene implicancias a nivel local.

Por Fernando Villar

Asesor Financiero Wealth Management

 

La semana pasada impactó en el mercado la decisión de la Fed de subir la tasa de política monetaria en 50 puntos básicos. Pese a que la Argentina se encuentra casi aislada del mundo, con pocos flujos de fondos y un intercambio comercial relativamente chico, este suceso tiene implicancias a nivel local. 

 

Si bien de palabra Powell quiso mostrarse enfocado en reducir la inflación, las medidas reflejan cierta tolerancia al aumento de precios con tal de minimizar el inevitable impacto en la actividad económica. También la anunciada reducción de la hoja de balance será a un ritmo lento, empezando el 1 de junio por montos de 47.000 millones de dólares mensuales, para llegar a los 95.000 millones de dólares mensuales en tres meses.

 

Esto, impacta a la economía local principalmente a través de los precios de las commodities, que históricamente responden a la baja ante subas de tasas en los Estados Unidos. Sin embargo, esto no se ha visto por el momento, ya que todavía predomina el efecto de la guerra en Ucrania y tanto la energía como los combustibles operan en terreno positivo, mientras que dentro de las materias primas la baja más sensible es en la soja que cierraron la semana con una caída de 3,5%. Los shocks reales sobre los mercados de commodities están teniendo una importancia mayor que los financieros.

 

En el caso de que realmente ocurriera un descenso en el precio de los commodities exportados por Argentina, la situación podría ser comprometedora. El Indec mostró que las exportaciones récord del primer trimestre del año se debieron principalmente al efecto precio más que cantidad. Esto es, el récord de divisas que ingresaron al país durante el primer trimestre no fue producto de un aumento en las cantidades exportadas, sino más bien por los altos precios internacionales. De revertirse la tendencia alcista en los precios de nuestras exportaciones, la acumulación de reservas que ya es exigua entraría en terreno negativo, así como también los ingresos fiscales asociados a ellas.

 

La política contractiva de la Fed y el consecuente fortalecimiento del dólar dará lugar también al denominado “fly to quality”, con flujos de fondos abandonando los mercados emergentes para buscar rendimientos en los Estados Unidos que ahora lucirán más atractivos que las tasas bajas de los últimos dos años.

Aunque Argentina no se verá afectada directamente por esto, ya que no se encuentra expuesta al mercado internacional de crédito, sí lo están nuestros vecinos y socios comerciales. Algunos países de la región ya han efectuado su respuesta, con subas en la tasa de interés de 100 puntos básicos en el caso de Brasil y Colombia, y de 125 en Chile.

 

Las autoridades monetarias de nuestro país deberán monitorear de cerca estos movimientos para evitar profundizar el escenario de atraso cambiario y pérdida de competitividad. El debilitamiento de las monedas de la región, con un tipo de cambio en nuestro país que no avance considerablemente por sobre la inflación, dará lugar a una considerable pérdida de competitividad que ponga en duda la capacidad de generar el suficiente superávit comercial.

 

A estos inconvenientes se le suma la futura incertidumbre electoral y además la falta de resolución al problema de la deuda en pesos que crece a pasos agigantados a medida que se emiten títulos CER sin generar las condiciones de confianza.  Si se llegara a dudar del pago de estos títulos o si el dólar subiera en mayor proporción, generaría un movimiento natural de cierre de posiciones en pesos con la consecuente dolarización vía mep donde el BCRA no está autorizado a intervenir y tampoco tiene reservas como para hacerlo efectivamente.