La inflación de los sectores ejecutivos fue del 12,7% y registró su menor nivel semestral en casi una década
La Canasta del Profesional Ejecutivo elaborada por la Universidad del CEMA alcanzó los $9.707.308 al cierre del primer semestre de 2026. El informe anticipa que la inflación anual podría ubicarse entre el 25% y el 29%.
Por redacción
La inflación que afecta a los hogares de ingresos altos mostró una nueva desaceleración durante el primer semestre de 2026, según el último informe del Centro de Economía Aplicada de la Universidad del CEMA. La Canasta del Profesional Ejecutivo (CPE) registró un incremento del 12,7% entre enero y junio y alcanzó un valor de $9.707.308 al cierre del período.
Este resultado se ubicó por debajo del 13,3% observado en el primer semestre de 2025 y también del 15,2% registrado en la segunda mitad de ese mismo año. Además, representa la menor inflación semestral para esta canasta en casi una década.
En promedio, el avance de la CPE equivalió a una suba mensual del 2,0%, consolidando una tendencia descendente que, de mantenerse, podría llevar a una inflación anual de entre el 25% y el 29% para finales de 2026, siempre que no se produzcan cambios significativos en el escenario político y económico.
La Canasta del Profesional Ejecutivo mide el costo de vida de un hogar representativo de sectores profesionales y ejecutivos, por lo que constituye un indicador complementario a los índices tradicionales de inflación. El informe destaca que, en términos interanuales, la CPE aumentó un 29,7%, reflejando que, aunque el ritmo de los aumentos se moderó, los niveles de precios continúan siendo elevados.
Medida en dólares financieros, la canasta alcanzó en junio un valor de USD 6.408, lo que implicó un incremento del 2,2% respecto del mismo mes de 2025. Este dato evidencia una relativa estabilidad en moneda dura, especialmente si se compara con los fuertes ajustes observados en años anteriores.
Al analizar la evolución por rubros, el informe señala que casi todos los capítulos registraron aumentos inferiores al 20% durante el semestre. La única excepción fue equipamiento y mantenimiento para el hogar, que avanzó un 21,8%.
Por encima del promedio general también se ubicaron vivienda y servicios básicos, con un incremento del 19,3%, impulsado principalmente por el ajuste de tarifas. En tanto, atención médica y servicios para la salud aumentaron un 17,2%, mientras que educación registró una suba del 16,5%.
En contraste, los menores incrementos correspondieron a transporte y comunicaciones, esparcimiento e indumentaria, que registraron variaciones del 6,9%, 6,8% y 5,2%, respectivamente.
La desaceleración de la Canasta del Profesional Ejecutivo se suma a otras señales de moderación inflacionaria observadas durante 2026, aunque los especialistas advierten que la consolidación de esta tendencia dependerá de la estabilidad macroeconómica y de la evolución de los precios regulados en la segunda mitad del año.
Los investigadores del CEMA señalaron que el comportamiento de la canasta continuará siendo un indicador relevante para evaluar el poder adquisitivo de los sectores medios y altos. Asimismo, remarcaron que la evolución de los costos en servicios, salud y educación seguirá siendo determinante para explicar la dinámica de los precios en los próximos meses, especialmente en un contexto en el que las familias mantienen una elevada participación del gasto en estos rubros esenciales. También anticipan que una mayor estabilidad cambiaria podría contribuir a sostener la desaceleración inflacionaria observada recientemente localmente.
