Intel acelera con la inteligencia artificial: logra su mayor crecimiento de ingresos desde 2011, aunque el mercado castiga sus acciones
La compañía superó ampliamente las previsiones de Wall Street, impulsada por la demanda de infraestructura para IA. Sus ingresos crecieron un 25%, el mayor avance en casi 15 años, mientras continúa expandiendo su negocio de centros de datos y fundición.
Por redacción
Intel volvió a captar la atención de Wall Street tras presentar unos resultados trimestrales que superaron las expectativas del mercado, respaldados por el crecimiento de la inteligencia artificial y la fuerte demanda de procesadores para centros de datos. Sin embargo, pese al sólido desempeño operativo, sus acciones registraron caídas durante la sesión bursátil posterior al anuncio.
La empresa informó ingresos por USD 16.100 millones durante el segundo trimestre, por encima de los USD 14.420 millones estimados por los analistas. Además, reportó ganancias ajustadas de USD 0,42 por acción, duplicando las previsiones del consenso, que apuntaban a USD 0,21 por acción.
El fabricante de chips alcanzó un crecimiento interanual de ingresos del 25%, marcando su mejor desempeño trimestral desde el tercer trimestre de 2011. La expansión refleja el impacto que está teniendo el auge de la inteligencia artificial sobre la demanda global de capacidad de procesamiento, especialmente en servidores y centros de datos.
A pesar de ello, la reacción del mercado fue moderada. Las acciones de Intel, que acumulan un avance superior al 170% en lo que va de 2026 y un incremento del 84% durante 2025, sufrieron una caída del 28% en julio, evidenciando la volatilidad que atraviesa el sector tecnológico.
El CEO de Intel, Lip-Bu Tan, destacó que “la IA está generando una demanda sin precedentes de capacidad de procesamiento”, y sostuvo que la compañía se encuentra en una posición favorable para sostener el crecimiento de su cartera de procesadores.
De cara al trimestre en curso, Intel proyecta ganancias ajustadas de USD 0,38 por acción y ventas de entre USD 15.800 millones y USD 16.800 millones, cifras superiores a las expectativas del mercado, que anticipaban ingresos por USD 15.100 millones y ganancias de USD 0,27 por acción.
La empresa también comenzó a cerrar acuerdos de largo plazo para sus procesadores destinados a servidores, algunos basados en precios fijos y otros en volúmenes de producción. Según el director financiero, David Zinsner, la demanda proveniente de clientes vinculados a centros de datos continúa superando la capacidad de fabricación disponible.
En términos operativos, el negocio de computación para clientes, enfocado en chips para PC, creció un 13%, alcanzando ingresos por USD 8.900 millones. No obstante, el segmento más dinámico fue el de centros de datos, cuyos ingresos se dispararon un 59%, hasta los USD 6.300 millones.
Asimismo, la división de fundición reportó ventas por USD 5.800 millones, un aumento del 31% interanual. Intel continúa elevando sus inversiones para convertirse en un fabricante de chips para terceros, aunque todavía no ha anunciado grandes clientes para su tecnología más avanzada.
Por último, el margen bruto se recuperó hasta el 42%, frente al 2,5% registrado un año atrás, impulsado por mayores economías de escala y la comercialización de productos de mayor valor agregado. Con estos resultados, Intel consolida su recuperación y busca posicionarse como uno de los principales beneficiarios de la revolución de la inteligencia artificial.
