Ejecutivo de la Fed afirma que la inflación sigue siendo el principal problema de Estados Unidos
El presidente de la Reserva Federal de Chicago evitó anticipar el próximo movimiento de tasas, pero dejó claro que la prioridad continúa siendo controlar los precios.
Por redacción
El presidente de la Reserva Federal de Chicago, Austan Goolsbee, aseguró que la inflación continúa siendo el mayor problema que enfrenta la economía estadounidense, por encima de cualquier debilidad del mercado laboral, en una señal de que el banco central mantiene una postura cautelosa respecto a futuros cambios en las tasas de interés.
"El problema más grande de nuestra economía no es el colapso del empleo, sino que los precios han subido demasiado rápido", afirmó Goolsbee en una entrevista grabada previamente y difundida por Wired. El funcionario sostuvo que la inflación sigue siendo el factor que más afecta a los hogares y condiciona las decisiones de política monetaria.
Sus declaraciones llegan pocas semanas después de que la Reserva Federal mantuviera sin cambios la tasa de referencia en el rango de 3,50% a 3,75%, una decisión que expuso crecientes diferencias dentro del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Tres de los miembros con derecho a voto habían respaldado un aumento de 25 puntos básicos, mientras que Goolsbee, quien este año no vota, no reveló si compartía esa posición.
Mercado laboral estable, pero sin fortaleza
Goolsbee describió al mercado de trabajo como "estable, aunque no particularmente fuerte". Según explicó, indicadores como la tasa de desempleo, las contrataciones y los despidos muestran un escenario de equilibrio, pero no de expansión suficiente como para desplazar la atención desde la inflación hacia el empleo.
Esa lectura refuerza la idea de que la Fed todavía necesita evidencia más contundente de desaceleración de los precios antes de considerar un giro hacia una política monetaria más flexible.
Expectativas puestas en los próximos datos
Los mercados siguen de cerca los próximos informes de inflación, ya que serán determinantes para la reunión de septiembre. Aunque varios funcionarios consideran que las presiones inflacionarias podrían moderarse durante el segundo semestre, otros advierten que una inflación persistentemente por encima del objetivo del 2% podría justificar nuevas subas de tasas.
En ese contexto, las palabras de Goolsbee consolidan un mensaje que gana fuerza dentro de la Reserva Federal: la batalla contra la inflación aún no terminó, incluso cuando el mercado laboral muestra señales de estabilidad y la economía continúa creciendo a un ritmo moderado.
