Un reconocido estratega de Wall Street eleva a 35% la probabilidad de un colapso bursátil
El ajuste en las proyecciones estuvo directamente vinculado a la escalada del conflicto en Medio Oriente, particularmente a la guerra que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
El reconocido estratega de mercados Ed Yardeni advirtió que aumentó el riesgo de una fuerte caída en la bolsa estadounidense durante 2026, en medio de las crecientes tensiones geopolíticas y el impacto del aumento del precio del petróleo en la economía global.
El fundador de Yardeni Research elevó la probabilidad de un “meltdown” o colapso bursátil al 35%, frente al 20% que estimaba previamente, en un cambio significativo dentro de su escenario de mercado para el resto del año.
El ajuste en las proyecciones estuvo directamente vinculado a la escalada del conflicto en Medio Oriente, particularmente a la guerra que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán. La tensión geopolítica impulsó una fuerte suba del precio del petróleo, que superó los USD 100 por barril, un nivel que históricamente generó presiones inflacionarias y riesgos para el crecimiento económico.
Según Yardeni, este shock energético podría generar un escenario similar al de la década de 1970, caracterizado por estanflación, es decir, una combinación de inflación elevada y crecimiento económico débil. Ese contexto suele ser particularmente negativo para los mercados financieros.
El estratega también revisó a la baja otro escenario que hasta hace poco era considerado posible en Wall Street: el llamado “meltup”, un rally impulsado por el entusiasmo de los inversores más que por los fundamentos económicos. La probabilidad de ese escenario cayó a 5%, desde 20% previamente.
A pesar de este deterioro en las expectativas de corto plazo, Yardeni mantuvo una visión relativamente optimista sobre el panorama general. Su escenario base sigue siendo el de los “Roaring 2020s”, una década de crecimiento económico impulsado por avances tecnológicos y mejoras en la productividad.
En su estimación actual, ese escenario todavía tiene 60% de probabilidad, aunque el economista reconoció que el aumento del precio de la energía podría complicar la tarea de la Reserva Federal.
El problema central para el banco central estadounidense sería el clásico dilema de política económica: combatir la inflación o evitar una desaceleración económica más profunda. Si el shock petrolero persiste, la Fed podría enfrentar presiones contradictorias entre subir tasas para controlar los precios o bajarlas para sostener el crecimiento.
En el escenario intermedio, el estratega anticipó que el mercado podría sufrir una corrección de entre 10% y 15%, sin necesariamente entrar en un mercado bajista prolongado.
