Caputo en ExpoEfi: relativizó el tropiezo de febrero y apostó fuerte al boom exportador y energético
El ministro de Economía habló en la apertura del Congreso Económico Argentino, defendió el rumbo oficial y proyectó un fuerte ingreso de divisas por energía y minería en la próxima década.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
En el arranque del Congreso Económico Argentino, que se realiza en el marco de ExpoEfi 2026, el ministro de Economía, Luis Caputo, salió a poner en contexto el flojo dato de actividad de febrero y buscó llevar calma. “No negamos que el dato de actividad de febrero dio mal, pero veníamos de números récord. Tenemos que saber de dónde veníamos”, afirmó, al abrir su exposición.
El funcionario puso el foco en el frente externo y destacó el buen momento del sector agropecuario. “Estamos en récord de exportaciones. El agro está en un boom de 160 millones de toneladas. Eso no es casualidad, es previsibilidad. Al agro cuando vos le das mejores perspectivas inmediatamente invierte. Vamos a seguir generando condiciones para que el campo tenga la renta que merece”, sostuvo.
En esa misma línea, proyectó un escenario de fuerte acumulación de divisas a partir del desarrollo energético. Caputo estimó que “solamente en energía, entre este año y 2035, vamos a tener más de USD 350.000 millones de superávit. No se si se toma conciencia de los números que estamos hablando”. A eso le sumó el potencial minero: “En minería van a ser otros USD 161.000 millones de dólares de superávit. O sea, entre energía y minería hay casi un producto bruto, ciento once mil millones de dólares por los próximos diez años”, agregó.
Caputo también subrayó el rol de las inversiones en sectores estratégicos. Según detalló, actualmente hay “aproximadamente noventa y cinco mil millones de dólares en treinta y cinco, treinta y seis proyectos” vinculados a energía y minería. Además, anticipó que “en las próximas poquitas semanas van a estar entrando siete u ocho proyectos más por entre treinta y cuarenta mil millones de dólares adicionales”, en su mayoría en el segmento upstream. “Un pozo tarda entre seis y ocho meses en desarrollarse. Es decir, que en menos de un año estás generando dólares”, explicó.
En materia laboral, defendió el desempeño reciente, aunque con matices. Señaló que “se han creado más de 300 mil puestos de trabajo” respecto de 2023, pero admitió que el crecimiento se dio mayormente en la informalidad. “El empleo no crece en Argentina desde el 2011. Ahora está creciendo. Creció más el empleo informal. No es lo que queremos. Por eso, de vuelta, logramos pasar una ley que no pudo pasar ningún gobierno por las últimas décadas”, argumentó, en referencia a la reforma laboral.
Al hablar de salarios, indicó que el sector informal fue el que más le ganó a la inflación, mientras que en el empleo registrado la evolución varía según la fuente. “Si tomamos el SIPA, los salarios registrados están un tres por ciento arriba de noviembre del veintitrés. Si tomamos el INDEC, están un tres por ciento abajo”, explicó, y reconoció que el sector público quedó más rezagado.
Respecto del frente cambiario, Caputo sostuvo que el Banco Central debe intervenir a diario para evitar una mayor apreciación del peso. “Eso quiere decir que el proceso de desinflación va a retomar”, insistió, al vincular la dinámica cambiaria con la baja de precios.
En otro tramo, el ministro apeló a ejemplos concretos para ilustrar lo que definió como un cambio de paradigma. Mencionó el caso de Fate, que decidió cerrar ante la mayor competencia, y el de Lu Milagro, que optó por competir y expandirse. “Los argentinos son los que queremos que los cuarenta y ocho millones tengan acceso a mejores productos”, dijo, al destacar una mayor oferta en rubros como autos, electrónica, textiles y calzado.
Sobre el cierre, Caputo puso el acento en la mirada externa y el interés de grandes inversores. Citó, entre otros, a Harold Hamm y Peter Thiel. “Cuando ves que inversores de ese calibre vienen, cuando viene una persona como Peter Thiel, claramente un inversor líder que se viene a pasar dos meses a Argentina, está viendo que hay una transformación histórica”, afirmó. También descartó un regreso a esquemas económicos del pasado y proyectó un crecimiento acumulado cercano al 20% entre 2023 y 2027, en línea con estimaciones del Fondo Monetario Internacional.
Más allá del tono optimista del ministro, los datos de corto plazo siguen generando ruido en el mercado. El retroceso de la actividad en febrero y la inflación de marzo todavía marcan un escenario frágil, donde la recuperación no termina de consolidarse de manera homogénea entre sectores. En ese contexto, el desafío oficial pasa por sostener las expectativas sin que los indicadores vuelvan a jugar en contra.
Con ese telón de fondo, el Gobierno apuesta a que el ingreso de dólares por exportaciones, junto con la reactivación del crédito y la llegada de inversiones, funcione como ancla para estabilizar la macro. La clave, coinciden en el mercado, será que esas proyecciones se traduzcan en resultados concretos en los próximos meses.
