Goldman Sachs advierte: las tres tendencias que ya mueven a los mercados
Mientras la geopolítica mete ruido en el corto plazo, desde Goldman Sachs ven cambios de fondo que ya influyen en cómo se mueven los activos: materias primas, nuevas salidas a bolsa y el giro de Japón.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
Los mercados financieros globales siguen atados a lo que pasa en Medio Oriente y a los vaivenes del precio del petróleo, que en las últimas semanas volvió a mostrar una fuerte volatilidad. Pero más allá de ese ruido de corto plazo, desde Goldman Sachs advierten que hay tendencias más profundas que empiezan a pesar cada vez más en la dinámica de los activos.
Los responsables de inversión de la firma ponen el foco en tres ejes: el renovado protagonismo de las materias primas en un mundo atravesado por la inteligencia artificial y la seguridad energética, la posible vuelta de las grandes ofertas públicas iniciales (IPO) y el cambio estructural que empieza a consolidarse en Japón tras años de estancamiento.
Materias primas: la IA empuja y la energía manda
Uno de los puntos centrales es el regreso de las materias primas al centro de la escena. El avance de la inteligencia artificial no es solo tecnológico: también demanda mucha más energía e infraestructura, lo que está generando un cambio de fondo en estos mercados.
A esto se suman las tensiones geopolíticas —con Medio Oriente como foco caliente— y problemas de oferta que no terminan de resolverse. El combo hace que estos activos vuelvan a ser vistos como una cobertura atractiva dentro de los portafolios.
En ese contexto, la suba de los precios energéticos no se limita al petróleo o el gas: también pega de lleno en los costos de producción de metales industriales, como el aluminio, y mete presión sobre las cadenas globales de suministro.
Crédito y volatilidad: riesgo, pero también oportunidades
En paralelo, en la firma destacan que, pese a la incertidumbre global, el crédito sigue mostrando fundamentos relativamente sólidos. Las tasas de default, por ahora, se mantienen en línea con los promedios históricos, lo que sugiere que el mercado está diferenciando bastante bien entre riesgos.
Ahí aparece una oportunidad: la dispersión de spreads según la calidad crediticia —con castigos más fuertes en los activos de menor calificación— abre la puerta a estrategias más activas.
La volatilidad reciente, lejos de ser solo un problema, también puede jugar a favor. En especial en sectores que quedaron golpeados de más, como el software, donde algunos precios empiezan a lucir atractivos para los inversores que buscan valor.
Vuelven las mega IPO: tecnología en el centro
Otro de los focos que empiezan a tomar temperatura es el posible regreso de las grandes salidas a bolsa. Desde Goldman Sachs ven chances de que en los próximos trimestres varias compañías, sobre todo ligadas a la inteligencia artificial, salgan al mercado. SpaceX y OpenAI podrían ser dos de las mega empresas tecnológicas que lanzarían IPO´s este año.
El contexto acompaña: hay fuerte inversión de los gigantes tecnológicos y expectativa por nuevas historias de crecimiento. De todos modos, advierten que la volatilidad financiera y los riesgos macro pueden jugar en contra y condicionar tanto el timing como el tamaño de estas colocaciones.
Japón: un cambio que puede ser bisagra
Por último, desde la firma ponen la lupa en lo que está pasando en Japón. Después de décadas marcadas por la deflación, el país empieza a mostrar un cambio de régimen.
Con un mercado laboral más ajustado y tasas de interés en alza, el escenario se aleja del estancamiento crónico y abre nuevas oportunidades para los inversores globales. Para muchos, se trata de una normalización que puede marcar un antes y un después en la economía japonesa.
