Traders de Wall Street buscan señales de “piso” en el mercado tras la volatilidad provocada por la guerra
La lógica es que las correcciones impulsadas por shocks geopolíticos suelen ser temporales.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
Los operadores de Wall Street comenzaron a analizar si el mercado bursátil estadounidense está cerca de tocar un piso tras las fuertes turbulencias generadas por el conflicto en Medio Oriente y la abrupta volatilidad del petróleo.
En las últimas jornadas, los inversores observaron movimientos extremos en el mercado energético. El precio del crudo llegó a acercarse a USD 120 por barril antes de retroceder rápidamente, generando fuertes oscilaciones en las acciones y en otros activos financieros.
Este contexto llevó a muchos traders a examinar gráficos técnicos y niveles de soporte en el S&P 500, con el objetivo de determinar cuánto más podría caer el índice antes de estabilizarse.
El conflicto geopolítico se convirtió en el principal factor detrás de la volatilidad. Los temores a interrupciones en el suministro de energía y a un repunte inflacionario llevaron a muchos inversores a reducir exposición a activos de riesgo, lo que provocó caídas en los principales índices bursátiles.
A pesar de las caídas recientes, algunos gestores comenzaron a buscar oportunidades de compra. La lógica es que las correcciones impulsadas por shocks geopolíticos suelen ser temporales, especialmente cuando la economía y las ganancias corporativas continúan relativamente sólidas.
Sin embargo, el principal riesgo identificado por los estrategas es el impacto del petróleo en la inflación. Si el precio del crudo se mantiene por encima de USD 100 por barril, el aumento en los costos energéticos podría obligar a los bancos centrales a mantener tasas de interés elevadas durante más tiempo, lo que presionaría a las acciones.
Los movimientos del mercado también reflejaron cambios en las expectativas de política monetaria. La combinación de petróleo más caro y tensiones geopolíticas elevó las probabilidades de que la Reserva Federal adopte una postura más restrictiva para contener la inflación.
En paralelo, los inversores observaron una rotación sectorial dentro del mercado. Mientras que sectores sensibles al ciclo económico como aerolíneas o consumo discrecional sufrieron caídas, las compañías energéticas y algunas firmas vinculadas a materias primas mostraron un mejor desempeño, beneficiadas por el aumento de los precios del crudo.
La volatilidad también se trasladó a otros activos financieros. Los bonos del Tesoro, el oro y el dólar registraron movimientos bruscos a medida que los inversores buscaban refugio frente a la incertidumbre.
En este contexto, los traders intentaron identificar señales técnicas que indiquen cuándo el mercado podría estabilizarse. Algunos analistas creen que una caída adicional podría generar oportunidades de compra, mientras que otros advierten que la incertidumbre geopolítica podría seguir dominando el comportamiento de los mercados en el corto plazo.
