MERVAL|24 de enero de 2022

S&P MERVAL: La Bolsa espera y el Dólar se impacienta

Desde luego que nada cambió, estamos con respecto a la deuda tan empantanados como antes, dando vuelta en el mismo lugar.

Por Jorge Fedio

Analista y Fundador de Clave Bursátil

 

Las diferencias se agigantan en una semana que no pasa nada, cuando el mercado espera ver señales en las negociaciones, si es que las hay, con el FMI en materia de la deuda, cuyo vencimiento se aproxima y no se tiene nada en concreto. La bolsa espera, pero el dólar se impacienta, el “blue” levanta vuelo, cotizó $219 por unidad, mientras que el CCL $ 225.- 

 

Este precio del dólar ya no es algo menor, más bien grave, levanta temperatura, entre una inflación que no baja y el peso se derrite, el dólar disparándose pone a todos muy nerviosos. Las diferencias son notorias, en las tres semanas de enero el S&P Merval en pesos baja -1.17 % y en dólares CCL se desploma -10.60 %. Esa diferencia con tanta dispersión preocupa. No olvidemos que la Bolsa en estas circunstancias es un indicador muy preciso, es “caja de resonancia”. 

 

Como el tema del arreglo de la deuda con el FMI va demasiado lento y, como definiciones concretas no las hay, si declaraciones que van y vienen y hasta se contradicen, la bolsa en pausa espera, no cae, tampoco se adelanta. Lamentablemente, nunca el tema de la deuda para el país fue cosa fácil, siempre fue rodeado de todo y en contra. El tema ya es histórico, viene de décadas, pero de tanto en tanto, previo a los acuerdos, transitamos situaciones similares, casi calcadas, es decir, “la historia que se nos repite”.

 

Volviendo a tema de mercado y bolsa, dudas que las acciones valuadas en dólares son “oportunidades” nadie las tiene, pero si el horizonte no se disipa, nadie da el paso al frente. El volumen es super bajo, se mudó de las acciones locales, se trasladó a los Cedears. Una muy buena noticia, BYMA autorizó ETFs, fondos cotizados que se comportan como acciones, de índices, de países, de sectores, de lo que se quiera. Por ahora son 9 y se compran en pesos activos que se mueven en dólares. Vale decir, tenemos la gracia de poder usar pesos en activos que cotizan en dólares. 

 

El gráfico en pesos es muy sensible, tras las elecciones se salió del acelerado “canal de suba” que proyectaba a los 100 mil y que por muy poco no los alcanzó. Ese ajuste no fue menor, del -20 %, de 97 mil a 76 mil. Pareciera ya finalizada, solo que no está demostrada, está lateralizando y no despega, necesariamente debe superar los 89.836 punto como para conformarnos. 

 

 

 

Técnicamente, está en juego el “rebote a reversión”.  Oportunamente, fuimos los que pegamos el grito de suba con el despertar del “dólar blue”, hoy se lo ve en $ 219.- Es cuestión de animarse, atreverse, ser más audaz que atrevido.

 

Todo el tiempo fuimos claros que nuestra “visión y criterio propio” surge de la lectura del gráfico y los aciertos vienen solos. 

 

No nos valemos del “trading”, una forma elegante del viciarse y justificarse con el estrés, que muy poco da e innecesariamente nos quita mucho más, por más que con mucha ilusión prometa ganancias que no llegan, sobre todos a los que recién empiezan.   

 

Muy por el contrario, si aprendemos seguir la tendencia, nos despojamos de los ruidos y hasta nos podemos aburrir ganando, dado que si seguimos la tendencia no debemos hacer nada más, solo seguirla y vigilarla, el mercado nos lleva y empuja con viento de cola por donde sopla la “racha alcista” que la representa. 

 

Así es como enseñamos Análisis técnico en nuestros cursos y reiteradamente hasta el cansancio sostenemos en nuestros informes, muy pronto les vamos a ofrecer una suscripción a todos ustedes. ya que tuvieron la oportunidad de experimentar en “canal Clave bursátil” infinidad de aciertos que surgen del simple análisis sin la necesidad de hablarles y escribirles detrás de cada ruido que constantemente se genera en el mercado. 

 

De nuestra hipótesis de trabajo no nos movimos, somos “inquebrantables”.  No necesitamos que nadie nos chifle al oído para darnos cuenta de que la Bolsa sube con una expectativa que la ve y la paga. 

 

En este caso, aplicamos lo que ya sabemos: “Los mercados nacen en la desconfianza, crecen en el escepticismo, maduran en el sostenimiento y mueren en la euforia” (Templeton).