Wall Street|23 de noviembre de 2021

La métrica que sugiere que el mercado está sobrevaluado; ¿Cómo invertir en este contexto?

En un mercado con altas valuaciones las precauciones nunca están de más.

Por Simón Salas Seeber

 

La lista economistas y financieros que han sugerido que el mercado se encuentra en una burbuja se agranda cada día. Michael Burry, Robert Kiyosaki y tantos otros ya son parte de los que se han cansado de advertir que las valuaciones de las compañías están en niveles irracionales.

 

En esta oportunidad, Nick Maggiulli, COO en Ritholtz Wealth Management LLC y redactor de la revista Of Dollars And Data, se subió al barco y declaró:

 

"Normalmente no hago esto, pero voy a hacer mi apuesta. Los mercados estadounidenses no pueden seguir con estas valoraciones indefinidamente". - Nick Maggiulli

 

En el artículo titulado "Esto no va a durar", el ejecutivo habló sobre la "sobrevaluaciones de los mercados" y la actitud del inversor frente a este escenario.

 

Según el especialista, una medida simple a la que podemos atenernos es la de "Price to Sales (P/S)", es decir, la relación entre el precio del acción con las ventas obtenidas por la compañía. Para Nick la métrica esta es importante por una razón muy sencilla: "a diferencia de otras medidas contables como los beneficios o el valor contable, las ventas son mucho más difíciles de manipular. O las tienes o no las tienes".

 

Nick pone como ejemplo hiperbólico de sobrevaluación a Rivian ($RIVN), el fabricante de vehículos eléctricos que salió a bolsa con más de 100.000 millones de dólares a pesar de tener menos de 50 millones de dólares en depósitos de pre-pedidos para sus vehículos: "Esto sitúa la relación precio-ventas (P/S) de Rivian en unos astronómicos 2.169, que es casi 100 veces mayor que la relación P/S de Tesla, que es de 23. Para contextualizar, la mayoría de los fabricantes de automóviles tienen una relación P/S de menos de 1" subrayó.

 

En la publicación, el experto financiero resalta que "las coincidencias con la burbuja de internet son difíciles de ignorar" y cita este gráfico de Twitter que muestra los grandes paralelismos en cuanto a aquella sobrevaluación de mercado y la que supone que se está desarrollando actualmente (siempre teniendo en cuenta la relación precio-ventas):

 

 

"Este gráfico es otro ejemplo de la especulación temeraria que se está produciendo en la actualidad.  Por favor, lea nuestro blog para ver cómo estas empresas especulativas de 20 veces el precio de venta lo hicieron después de la burbuja dot.com y cómo se ven hoy en día".

 

En línea con esto, el autor comenta que "con gráficos como este es difícil no comparar todo lo que ocurre hoy en día con la burbuja DotCom. El dinero fácil. El exceso. El optimismo desenfrenado. Aunque el entorno macroeconómico es muy diferente hoy en día al de finales de la década de los 90 (es decir, los tipos de interés son más bajos hoy en día), las cosas siguen sin funcionar".

 

Pero, ¿En dónde deja esto al inversor? Las valuaciones altas pueden ser un paralizante a la hora de tomar una decisión financiera; muchos pueden llegar a sentir que están llegando demasiado tarde. 

 

Maggiulli cree que, como no tenemos manera de saber cuánto durará esto, la estrategia tiene que ser algo más defensiva, aunque no podemos estar afuera: "¿Debe el inversor hacer un gran cambio en su asignación y volverse más defensivo? ¿O debe dejar de comprar por completo (si no está jubilado)? No. Ambas estrategias son poco aconsejables, pero hay algunas cosas que puede hacer para dormir mejor por la noche mientras invierte en un mercado que parece sobrevalorado".

 

Los consejos financieros que da el especialista son los siguientes:

 

- Reducir el riesgo de su cartera vendiendo los activos aparentemente sobrevalorados a cambio de otros más justos.

 

- Recalibrar con mayor frecuencia la cartera.

 

- Reducir el ritmo de compra de activos sobrevalorados.

 

- Aumentar el ritmo de compra de activos menos correlacionados con los mercados financieros tradicionales.

 

Para terminar, el autor aclara que, lógicamente, esta estrategia no es a prueba de balas ya que el mercado estadounidense podría seguir subiendo hasta Dios sabe cuándo.