Wall Street|22 de septiembre de 2022

El magnate Carl Icahn advirtió que "lo peor está por venir"

El inversor multimillonario detalló que la inflación juega un papel fundamental en la recesión del mercado.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

Muchos grandes referentes de Wall Street están pesimistas con el futuro de la economía y los mercados estadounidenses afirmando que la recesión se avecina, principalmente por la descontrolada inflación, la desaceleración productiva y las políticas monetarias restrictivas.

 

Recientemente, uno de ellos, Carl Icahn, el magnate de 86 a cargo de Icahn Enterprises, declaró que "lo peor está por venir".

 

En diálogo con MarketWatch, el prestigioso inversor, que acumula más de medio siglo en el sector financiero, dijo que, en este contexto y el que se avecina, hay y habrá muchas acciones para comprar.

 

"Creo que muchas cosas son baratas y van a ser más baratas", expresó, señalando a las empresas petroleras y fertilizantes.

 

Posteriormente, Icahn detalló que la inflación está jugando un papel importante en la actual recesión del mercado, y que es "algo terrible" que "no se puede curar".

 

Para el multimillonario, el principal motivo de este desequilibrio es el exceso de desembolso federales por los problemas fiscales. "Imprimimos demasiado dinero y pensamos que la fiesta nunca terminaría. Y se acabó la fiesta", aseveró.

 

Asimismo, Icahn apoyó la reciente decisión de la Reserva Federal (Fed) de subir las tasas de interés otro 0,75%, para llevarlas al nivel de 3%/3,25%, aunque aclaró que la entidad monetaria podría haber sido más agresiva, ejecutando un aumento de 1%.

 

La visión del empresario se alinea con la de Ray Dalio, otro magnate del campo financiero que pronostica un mal futuro para la economía estadounidense.

 

El especialista enfatizó en que estamos en un modo de ajuste monetario que puede provocar correcciones o movimientos a la baja en muchos activos financieros, ya que la suba de tasas de interés impacta directamente en la renta variable.

 

"El dolor de eso será grande y obligará a los bancos centrales a relajarse nuevamente, probablemente en algún momento cercano a las próximas elecciones presidenciales en 2024", sostuvo Dalio haciendo referencia a que los bancos centrales tendrán que bajar nuevamente las tasas para equilibrar la economía.